Publicidad
7 de septiembre, 2026 - 13h00
El cineasta japonés Hirokazu Koreeda regresó este lunes a la competición del Festival de Venecia con Look Back, una película que sigue la amistad entre dos niñas unidas por una misma pasión: dibujar manga. La producción, inspirada en el exitoso libro homónimo de Tatsuki Fujimoto, utiliza esa relación para explorar también la inspiración, la pérdida y el duelo.
La historia comienza con dos jóvenes que aspiran a convertirse en mangakas, creadoras de mangas, y que pasan las tardes imaginando y dibujando aventuras en sus cuadernos. Fujino es determinada y creativa, mientras que Kyomoto destaca por su talento para el dibujo, aunque lleva una vida marcada por la soledad. La rivalidad inicial entre ambas dará paso a una alianza que les permitirá publicar sus primeros libros y ganar el reconocimiento de otros jóvenes.
Aunque el proyecto nació de una obra ajena, Koreeda explicó que no tenía entre sus planes realizar una película basada en un manga. “Esta no es una obra que yo deseara realizar, no es que mi sueño fuera inspirarme en una manga para hacer una película, porque no busco ese tipo de historias, pero creo que en este caso estaba en el momento apropiado. El manga me encontró”, explicó durante la rueda de prensa en la Mostra.
Publicidad
El director reconoció que nunca había sido lector habitual de mangas y que comenzó a acercarse al género durante el confinamiento provocado por la pandemia, cuando gran parte de las actividades se detuvieron. Fue entonces cuando la lectura de Look Back despertó su interés por llevar la historia al cine. “Leyendo Look Back sentí que algo me animaba a hacer una película”, confesó.
El resultado es una obra colorista, cargada de detalles y con imágenes del paisaje japonés. Koreeda reconoció que llevarla a la pantalla representó un reto y señaló: “Quise hacerlo de la mejor manera”.
La película presta especial atención al proceso creativo de sus protagonistas. Fujino, interpretada por Deguchi Natsuki y Nanase Furi en distintas edades, y Kyomoto, encarnada por Makita Aju y Okada Rokka, aparecen dibujando sus historietas rodeadas de lápices, rotuladores, reglas y cuadernos, inmersas en el universo que construyen sobre el papel.
Publicidad
Publicidad
Las intérpretes también tuvieron que prepararse para representar ese proceso. Contaron con cuatro meses para aprender a moverse sobre el papel y algunas de las viñetas que ellas mismas realizaron terminaron incorporadas a las escenas de la película. Deguchi Natsuki, además, contó que es fan de una saga diferente al tono de Look Back: Dragon Ball.
Más allá del manga y del dibujo, la película aborda la relación entre las dos jóvenes y los cambios que atraviesan sus vidas. La amistad, la pureza y la inspiración mutua conviven con la imprevisibilidad de la existencia, la pérdida y el duelo.
Koreeda, cuya obra ha explorado temas como el paso del tiempo y los recuerdos, también reflexionó sobre la evolución de la percepción del manga en Japón. Explicó que cuando era pequeño los adultos tenían una visión negativa de estas publicaciones, pero que esa relación ha cambiado con el paso de los años.
“Cuanto yo era pequeño nos decían que leerlos te hacía crecer mal, pero ahora se ha extendido cada vez más su lectura. En realidad, el hecho de que el género sea tan apreciado en el extranjero ha cambiado también la percepción de los adultos”, dijo. Después concluyó: “Hoy finalmente ya se puede leer mangas sin prejuicios”.
Look Back fue una de las dos películas presentadas este lunes en la 83.ª edición del Festival de Venecia, que ya se encamina hacia su cierre, previsto para el próximo sábado con el anuncio de las películas premiadas y de la ganadora del León de Oro.
La otra producción estrenada en competición fue L’estranea, una película de tono y estilo completamente diferentes a la propuesta de Koreeda, dirigida por el italiano Paolo Strippoli y protagonizada por Jasmine Trinca. (E)
Publicidad