El regreso oficial de Johnny Depp a Hollywood está al caer. Es decir, todavía está por ver cómo se concreta la nueva película de Piratas del Caribe que supuestamente y tras dar muchas vueltas le haría repetir como Jack Sparrow junto a Margot Robbie, pero el fin de su conflicto judicial con Amber Heard y los años de exilio en Europa han alternado con un par de contratos en el tipo de proyectos que antes focalizaba su carrera. 

Así que está con Penélope Cruz en un drama llamado Day Drinker y, sobre todo, ha interpretado a Ebenezer Scrooge.

Esto sucederá en una adaptación de Cuento de Navidad a cargo de Ti West (sí, el director antes afincado en el terror que conocemos por la trilogía de X) que con el título de Scrooge y los fantasmas de la Navidad llega a cines el 13 de noviembre. Antes, sin embargo, Depp sigue sumergido en otras actividades alternativas, y así es como nos enteremos de una estrambótica participación en la feria de arte turca Contemporary Istanbul.

Las esculturas de Johnny Depp

Celebrada del 22 de al 27 de septiembre, esta exposición se desarrollará en el histórico astillero del Cuerno de Oro que divide la península de Estambul, contando entre sus creaciones con una escultura de bronce blanco de dos metros diseñada por Depp. Se trata de su primera escultura y tiene por nombre The Bunnyman, el hombre conejo. Un “guardián mitad humano mitad conejo que empuña una ‘espada de la verdad’”.

La escultura ha salido adelante en colaboración con Pantheon Art, Sigg Art Foundation y la Fonderia Artistica Battaglia de Milán. Nació a partir de un dibujo de Jack, el hijo de Depp de cinco años, que al enseñárselo a su padre le recordó a un sueño recurrente que él mismo tuvo cuando era niño. El dibujo original activó su imaginación y antes de cobrar forma de escultura ha aparecido en muchos bocetos y pinturas de Depp.

Por ejemplo dio pie a The Bunnyman Genesis, una serie de serigrafías con detalles de oro. “Cuando la gente ve el cuadro que pinté, The Bunnyman, siempre me hacen la misma pregunta: ¿de dónde salió? Un personaje que Jack había garabateado, unos bonitos garabatos que adoptaron esa forma, esa imagen, me recordaron a una especie de sueño recurrente que tenía de niño, probablemente cuando tenía la edad de Jack, cinco o seis años…”, explica Depp sobre la escultura final.

El actor de Piratas del Caribe considera que es un “poderoso guardián y un símbolo de fuerza”. También una representación de su vínculo con Jack, en torno a una visión nocturna compartida. “The Bunnyman es algo con lo que me siento muy identificado”, insiste Depp.