Perú enfrenta una epidemia de dengue con más de 46.000 casos registrados hasta la semana epidemiológica 33, según datos recientes. El país observa un aumento sostenido de contagios justo antes del pico esperado del fenómeno de El Niño, lo que anticipa una presión adicional sobre un sistema sanitario previamente debilitado. El infectólogo y ex viceministro de Salud, Augusto Tarazona, advirtió en una entrevista con Exitosa que la tendencia de crecimiento está lejos de estabilizarse.

Las cifras reportadas por Tarazona revelan que cada semana se suman entre 2.000 y 2.500 nuevos contagios, lo que equivale a un promedio de 300 a 350 casos diarios. Esta dinámica, explicó el especialista, confirma la aceleración en la propagación del dengue y deja en evidencia la magnitud del brote. “El ritmo actual anticipa una situación aún más compleja para los próximos meses”, afirmó el médico en diálogo con el medio radial.

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El impacto del dengue no solo se refleja en el volumen de personas afectadas, sino también en la gravedad de los cuadros clínicos. Tarazona alertó que Perú ha reportado cerca de 7.500 casos con signos de alarma y alrededor de 300 evoluciones graves de la enfermedad. Las muertes asociadas también muestran un incremento constante.

Aedes aegypti Mosquito. Close up a Mosquito sucking human blood.Aedes aegypti Mosquito. Close up a Mosquito sucking human blood,Mosquito Vector-borne diseases,Chikungunya.Dengue fever.Rift Valley fever.Yellow fever.Zika.Mosquito on skin
Aedes aegypti Mosquito. Close up a Mosquito sucking human blood.Aedes aegypti Mosquito. Close up a Mosquito sucking human blood,Mosquito Vector-borne diseases,Chikungunya.Dengue fever.Rift Valley fever.Yellow fever.Zika.Mosquito on skin

El grupo etario más afectado por el dengue en esta etapa, según datos compartidos por Tarazona, son los niños menores de 11 años. En la última semana analizada, se registraron entre siete y diez decesos adicionales en ese segmento poblacional. Para el especialista, esta tendencia indica que el brote está lejos de ser contenido y que la respuesta sanitaria no ha logrado frenar su avance.

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La expansión del virus alcanza actualmente a 22 regiones del país. Entre las más golpeadas figuran Piura, San Martín, La Libertad y Lima, con una incidencia particularmente alta en los departamentos del norte. En el caso de Piura, los contagios superan en más de diez veces los valores del año anterior, mientras que en La Libertad y Lambayeque se observa un patrón de crecimiento similar.

La situación, según el infectólogo, configura una “franca epidemia” que requiere acciones inmediatas. Los registros oficiales muestran que el dengue se ha arraigado en regiones donde el mosquito Aedes aegypti encuentra condiciones propicias para su reproducción y diseminación.

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Un mosquito con rayas blancas y negras de pie sobre un mapa del mundo en tonos azules y blancos.
Un mosquito con patrón de manchas blancas permanece sobre un mapa del mundo que representa la expansión geográfica de infecciones transmisibles. (Imagen Ilustrativa Infobae)

De acuerdo con Tarazona, el aumento de casos está directamente vinculado a la expansión del mosquito Aedes aegypti, vector responsable de la transmisión. El alza de temperaturas asociada al cambio climático acelera el ciclo reproductivo del insecto: mientras en condiciones normales este proceso toma entre siete y diez días, la presencia de calor intenso lo reduce a apenas tres o cuatro días.

El fenómeno de El Niño suma otro factor de riesgo. Las lluvias intensas y la movilidad de la población favorecen la diseminación del virus y el establecimiento del mosquito en nuevas áreas. “Los viajes constantes facilitan que el dengue llegue a regiones donde el vector ya se está asentando”, puntualizó el ex viceministro en diálogo con Exitosa.

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La acumulación de agua en recipientes y espacios abiertos, especialmente en zonas urbanas con acceso limitado a servicios básicos, multiplica las oportunidades de reproducción del mosquito. En los distritos pobres, las familias suelen almacenar agua por la falta de suministro regular, lo que genera criaderos adicionales. A esto se suman las acumulaciones derivadas de lluvias intensas y desbordes.

La entrega de kits con coladores y cepillos en Ciénaga provocó un intenso debate sobre la efectividad de la estrategia municipal contra el dengue - crédito Alcaldía de Ciénaga Magdalena / Facebook
La entrega de kits con coladores y cepillos en Ciénaga provocó un intenso debate sobre la efectividad de la estrategia municipal contra el dengue - crédito Alcaldía de Ciénaga Magdalena / Facebook

El control del vector se consolida como uno de los pilares de la respuesta sanitaria. Tarazona explicó que las medidas se centran en eliminar criaderos mediante la remoción de recipientes, el uso de larvicidas y la fumigación en zonas consideradas de alto riesgo. La intervención, sin embargo, enfrenta obstáculos en áreas donde la infraestructura básica es insuficiente.

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El diagnóstico precoz aparece como otro eje prioritario. La identificación temprana de los casos permite aislar a los pacientes bajo mosquitero y cortar la cadena de transmisión. “El aislamiento bajo protección física reduce la probabilidad de que el virus siga circulando”, detalló Tarazona en la emisora radial.

En relación con la vacunación, el especialista precisó que actualmente hay cuatro regiones en proceso de inmunización. La campaña, que busca disminuir la incidencia de formas graves y muertes, se encuentra aún en una fase inicial. “Es necesario acelerar la vacunación antes del próximo verano, cuando se espera un repunte de casos”, indicó el ex viceministro.

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Primer plano de un paciente en cama de hospital con un sarpullido rojo en el brazo, una vía intravenosa y un monitor médico al fondo.
Un paciente con dengue muestra una erupción cutánea en su brazo mientras recibe suero en una cama de hospital. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El aumento de muertes por dengue expone las limitaciones del sistema sanitario peruano, que enfrenta el desafío de responder a varias epidemias de manera simultánea. Para Tarazona, el número de defunciones constituye el mejor indicador del funcionamiento real del sistema de salud. “El incremento de fallecimientos refleja carencias serias en infraestructura, equipamiento y organización”, declaró el médico.

El país ya mostraba debilidades estructurales que quedaron en evidencia durante la pandemia de COVID-19, cuando registró la mayor tasa de mortalidad por esa enfermedad en la región. A este antecedente se suman las epidemias de dengue de 2023 y 2024, que dejaron más de 400 muertes y posicionaron a Perú entre los países con mayor mortalidad por dengue en América Latina.

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Infografía con un mosquito Aedes aegypti, material de laboratorio, y diagramas que ilustran un experimento sobre repelentes, mapas de salud pública y consejos.
Una infografía detalla cómo el mosquito Aedes aegypti asocia el repelente DEET con el alimento y modifica su comportamiento. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El contexto actual se agrava por el incremento de casos de leptospirosis y la alerta sanitaria por sarampión. En los últimos diez días, según Tarazona, se registraban entre uno y dos fallecidos diarios por dengue, mientras las infecciones por leptospirosis alcanzan cifras récord. La convivencia de brotes infecciosos y enfermedades crónicas mal controladas, como la diabetes, compromete aún más la capacidad de respuesta.

El riesgo no se limita al aumento de enfermos durante el pico de El Niño. También incluye la posible afectación de servicios de salud en regiones expuestas a lluvias extremas, deslizamientos y huaicos, escenarios que pueden reducir la operatividad sanitaria justo en el momento de mayor demanda.

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