El culebrón del verano sigue sin resolverse. Parecía que Rodri Hernández jugará la próxima temporada en el Real Madrid, pero el centrocampista español acabó eligiendo al Barça, que ahora negocia con el Manchester City su traspaso. Sin embargo, todavía no hay acuerdo y Enzo Maresca, entrenador citizen, mete presión por el Balón de Oro.

"Por el momento, el viernes estará en Mánchester", señaló el técnico sobre el madrileño, en la rueda de prensa posterior a la victoria ante el Atlético de Madrid, en su tercer y último partido de preparación, disputado en el Estadio Mundialista de Seúl.

Respecto al duelo, el italiano consideró que había sido "un test muy bueno contra uno de los mejores equipos de Europa", y alabó a sus futbolistas: "Todo el reconocimiento para los jugadores por el esfuerzo que han hecho. A partir de mañana se termina la pretemporada y empieza lo verdaderamente importante".

Además, consideró "un poco injusta" la primera parte, en la que lograron crear "cuatro o cinco ocasiones". pero no hacer gol. "Pero la diferencia estuvo dentro del área, no marcamos. Necesitas un jugador encarador en la banda que sea capaz de generar desequilibrio, sobre todo cuando juegan un uno contra uno", manifestó.

"No podemos generar la cantidad de situaciones que creamos y no finalizar la jugada. Ahí tenemos que ser contundentes, es algo que debemos mejorar. Poco a poco vamos llegando a ese punto y con Erling Haaland podemos ser aún más peligrosos", continuó.

Por último, se mostró satisfecho con sus tres primeros partidos al mando del City y reconoció que los jugadores "han mostrado una mente abierta desde el primer día". 

"Sé que cuando te incorporas a un nuevo club intentas implantar nuevos automatismos e ideas diferentes; lo más importante es que vamos mejorando. El margen de mejora es enorme. Pero veo que estamos trasladando al campo lo que trabajamos en los entrenamientos, y cada vez lo hacemos mejor", concluyó.