El dispositivo aéreo para la lucha contra incendios que el Gobierno pone a disposición de las comunidades consta de 31 helicópteros, 25 aviones, 600 efectivos de las Brigadas de Refuerzo contra Incendios Forestales (BRIF), además de las aportaciones del Mecanismo Europeo de Protección Civil, que por el momento suman cuatro aviones, un helicóptero y 216 bomberos, además de 41 vehículos de todo tipo. Con todo este combinado, alguien tiene que decidir dónde debe ir cada avión o cada brigada de bomberos y esto es algo que se hace en el centro de Madrid. En medio del asfalto, lejos de los bosques que arden y a dos pasos de la Puerta de Toledo, en la antigua sede del ICONA, el histórico Instituto para la Conservación de la Naturaleza, está la sala de control en la que se decide cada día quién hace qué y dónde para extinguir los incendios.
El 'cerebro' para poner en pie toda esta logística es el Centro de Coordinación de Información Nacional de Incendios Forestales (CCINIF), dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica, que es el encargado de gestionar los apoyos a las comunidades en la lucha contra los incendios.
Los aviones y helicópteros del Gobierno —o los enviados por otros países europeos— se encuentran repartidos por 10 bases aéreas por todo el país y en temporadas como la actual casi cada día reciben órdenes para desplazarse a un lugar u otro a apagar fuegos. Estas decisiones se toman aquí. Cuando una comunidad autónoma solicita apoyo, el equipo técnico realiza una evaluación de la situación a escala nacional para decidir la movilización de los medios más adecuados, explican en Transición Ecológica.
Esta función de recepción de las peticiones de ayuda y de decisión sobre cómo darles respuesta hace que especialmente en las últimas semanas el trabajo aquí haya sido frenético. También el último miércoles del mes de julio, en el que la situación en Ávila y Madrid parece empezar a estar controlada pero en el que el incendio de Vall d'Uixó ha pasado a ser la principal preocupación y se han declarado otros dos inquietantes fuegos más, en Zamora y en Tarragona. Que la situación no pinta bien se ve nada más llegar a la primera planta, donde está el centro de control y donde un cartel avisa de que el riesgo es extremo.
Es también el día en que la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, ha visitado -de nuevo- el centro, en una jornada que ofrece cierta "esperanza" por la evolución favorable de los incendios en Madrid y Ávila. "Desde aquí, cada día se reparten los medios del Ministerio, aéreos y las BRIF. Hacen un trabajo extraordinario", subrayó Aagesen, "agradecida" por "el trabajo constante" de los técnicos del Centro "es una nueva temporada extraordinariamente compleja".
Ingenieros de montes y forestales; pantallas y pizarras
En una sala de no más de 50 metros cuadrados, profesionales con camisetas en las que en la espalda puede leerse "incendios forestales" o "BRIF" cada día evalúan las necesidades de medios aéreos y terrestres para apagar los incendios.
Entre los perfiles profesionales abundan los ingenieros de montes o técnicos forestales que escrutan en sus ordenadores mapas de riesgos, de localización de los fuegos o extensas bases de datos. Todo se replica, amplificado, en la pared frontal, con un gran mapa de España y otro que indica los distintos niveles de riesgo.
Además de la informática, persiste también el papel, el rotulador y la pizarra. En esta jornada, presiden la sala tres paneles de papel que se ocupan de los incendios que más han preocupado en los últimos días, el de Vall d'Uixó, el de San Martín de Valdeiglesias y del de Burgohondo.
Cada día, el Ministerio para la Transición Ecológica informa a través de redes sociales de la distribución de los medios antiincendios por todo el país en coloridos carteles, que probablemente tienen su origen en la pizarra del Centro de Coordinación de Incendios. Escrito a rotulador, este miércoles puede verse que los grandes aviones del Ministerio de Defensa, los denominados FOCA, se encuentran en Torrejón, en Labacolla, en Zaragoza o en Málaga, o que los distintos tipos de helicópteros contratos por Transición Ecológica a empresas especializadas -los Mike, Kilo y Lima- están en Plazecia, Tenerife Sur Sanabria, Madrid o Huelma. Todo, aderezado con un dibujito, hecho a mano, de un monigote que sostiene sonriente un batefuegos forestal, la pala que se utiliza para apagarlos. Todo empieza aquí.