Vitoria, 9 ago (EFE).- El Deportivo Alavés apostará por la continuidad para el curso 2026-27 con el estilo que quiera imponer el entrenador Quique Sánchez Flores, que en esta ocasión podrá moldear el equipo a su gusto desde el inicio.

Tras la consecución de la permanencia, el técnico no quiere muchos cambios en su plantilla, a la que ha alabado en todo momento desde su llegada a Vitoria en mitad de la temporada pasada.

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Una de las incógnitas residen en si el preparador madrileño mantendrá el sistema 5-3-2 al que recurrió a modo de urgencia para cambiar el paso del Alavés en la campaña anterior o si saltará al 4-4-2 con más presencia en los extremos.

Si el mercado lo permite, el 'Glorioso' intentará retener a sus grandes referencias, como Antonio Sivera, Antonio Blanco, Lucas Boyé y Toni Martínez.

Todos ellos han participado con actividad en una pretemporada con pocos partidos, en los que ya han jugado Mikel Rodríguez y Miguel Rodríguez, las dos caras nuevas de un equipo del que han salido Jon Guridi, Calebe, Raúl Fernández y Víctor Parada.

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La marcha del zaguero canterano ha provocado un agujero en la defensa albiazul, que deberá incorporar efectivos en la retaguardia.

A pesar de que Ville Koski se incorporó al equipo, la baja del sancionado Facundo Garcés provocará que los polivalentes laterales albiazules tengan que actuar en el centro de la línea defensiva.

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Lucas Boyé y Toni Martínez volverán a ser la referencia ofensiva en una delantera en la que Mariano Díaz reinicia la confianza de Quique Sánchez Flores, que ha recuperado a José Luis Oltra para su cuerpo técnico.

Antonio Blanco comandará un centro del campo muy poblado, con Pablo Ibáñez, Ander Guevara, Denis Suárez, Carles Aleñá, Mikel Rodríguez y el renovado Carlos Protesoni.

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Respecto a los objetivos, sobre el papel, el conjunto vasco debe aspirar a la permanencia, aunque desde el club y el cuerpo técnico están convencidos de que el paso de los años les puede consolidar en la máxima categoría, donde acumulan la mayor cantidad de temporadas de su centenaria historia.

Quique Sánchez Flores no dudó en afirmar el curso pasado que el crecimiento del equipo debe ir encaminado a vivir en la zona media y a no renunciar a cotas más altas.

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La entidad vitoriana afronta esta campaña con el mayor presupuesto de su historia, como sucede cada temporada, y con lista de espera de abonados, que se encargarán de que Mendizorroza vuelva a ser un baluarte del que sea complicado arrancar puntos para los rivales. EFE

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