
(Imagen Ilustrativa Infobae)
La inteligencia artificial (IA) ha comenzado a transformar el panorama empresarial en Colombia, impulsando tanto la productividad como el crecimiento de los ingresos en numerosas compañías. A pesar de estos avances, la ausencia de métricas claras y metodologías consistentes para evaluar el verdadero impacto de la IA está limitando la confianza y el ritmo de nuevas inversiones en tecnología.
Las empresas están convencidas del potencial de la IA, pero la dificultad para cuantificar sus beneficios frena la expansión de proyectos que podrían consolidar ventajas competitivas a largo plazo.
PUBLICIDAD
En el contexto colombiano, la IA ha dejado de ser una simple promesa tecnológica para convertirse en una herramienta que ya está generando retornos concretos.

El estudio “Desbloqueando el potencial de la IA en Colombia”, realizado por Strand Partners y presentado por Amazon Web Services (AWS), revela datos contundentes: cerca del 72 % de las empresas encuestadas afirman haber obtenido beneficios positivos tras invertir en IA. Además, el 88 % percibe un aumento en los niveles de productividad, y el 79 % vincula el crecimiento de sus ingresos a la adopción de soluciones de IA.
PUBLICIDAD
Estas cifras reflejan una tendencia clara hacia la obtención de valor tangible en el entorno empresarial colombiano. Para muchas organizaciones, la IA ya no es un experimento, sino una inversión estratégica que incide directamente en los resultados operativos y financieros.
El impacto de la IA se manifiesta en la optimización de procesos, la automatización de tareas y la mejora de la capacidad de análisis de datos, elementos que contribuyen a fortalecer la posición competitiva de las empresas en el mercado local y regional.
PUBLICIDAD

(Imagen ilustrativa Infobae)
En resumen, la IA está demostrando su capacidad para transformar modelos de negocio y ofrecer ventajas comerciales concretas en Colombia. Sin embargo, esta transformación se enfrenta a obstáculos relacionados con la medición precisa de los resultados y la gobernanza de los proyectos tecnológicos.
Pese a la percepción general de que la IA genera valor, gran parte de las organizaciones colombianas se enfrenta a dificultades para medir de manera rigurosa el retorno de sus inversiones. El informe indica que el 47 % de las empresas reconoce no contar con una metodología confiable para calcular el retorno sobre la inversión (ROI) de los proyectos de IA.
PUBLICIDAD
Solo un tercio (33 %) expresa confianza en su capacidad para evaluar con exactitud este indicador, mientras que apenas el 19 % dispone de un marco de referencia sistemático y claramente definido para determinar qué constituye una implementación exitosa de IA.

Esta carencia de indicadores y marcos de evaluación limita la capacidad de las empresas para justificar nuevas inversiones ante sus directorios y para escalar proyectos exitosos a mayor escala. La falta de gobernanza y de procedimientos estandarizados debilita la toma de decisiones basada en pruebas y dificulta la asignación eficiente de recursos, lo que puede ralentizar la adopción de tecnologías emergentes.
PUBLICIDAD
Otro aspecto relevante detectado en el estudio es la tendencia de las empresas a priorizar métricas operativas por encima de los resultados empresariales. Casi la mitad de las organizaciones (46 %) se enfoca principalmente en indicadores como tasas de adopción, niveles de uso, consultas procesadas o tiempo ahorrado.
Por el contrario, solo el 29 % prioriza métricas relacionadas con el crecimiento de los ingresos, la reducción de costos operativos o la satisfacción del cliente. Un 22 % menciona que intenta equilibrar ambos tipos de indicadores.
PUBLICIDAD

Esta inclinación hacia las métricas de actividad puede generar una visión parcial del impacto real de la IA. Si bien las cifras operativas son útiles para monitorear el avance de la tecnología, no siempre reflejan los beneficios concretos que justifican la continuidad o ampliación de los proyectos.
La tendencia a medir lo que es fácil de cuantificar en lugar de lo que realmente importa en términos de resultados empresariales puede retrasar el aprovechamiento pleno del potencial de la IA.
PUBLICIDAD
La desconexión entre la recolección de métricas de desempeño y la toma de decisiones empresariales se traduce en una utilización subóptima de los datos generados por los proyectos de IA. Solo el 27 % de las empresas indica que las métricas de desempeño de la IA determinan de forma directa si los proyectos se amplían, se escalan o se interrumpen.

Otros datos del estudio muestran que el 44 % utiliza las métricas como base para la toma de decisiones, aunque no de manera sistemática, y el 24 % señala que dichas métricas rara vez influyen en las decisiones de inversión futuras.
PUBLICIDAD
Esto sugiere que, pese a la disponibilidad de información sobre el funcionamiento de la IA, muchas empresas todavía no han establecido mecanismos sólidos para integrar estos datos en su proceso de gestión estratégica.
Como resultado, el aprendizaje organizacional y la mejora continua pueden verse afectados, limitando la capacidad de las compañías para maximizar los beneficios de la IA e identificar oportunidades de optimización.