En un escenario global marcado por problemas climáticos y fitosanitarios en los principales países productores de banano, el sector bananero ecuatoriano ha logrado capitalizar la menor oferta internacional y afianzar su liderazgo comercial.
El más reciente informe estadístico de la Asociación de Comercialización y Exportación de Banano del Ecuador (Acorbanec) muestra que entre enero y agosto de 2026 los envíos al exterior llegaron a 282,27 millones de cajas, un incremento del 9,64 % respecto de lo exportado en el mismo periodo de 2025.
De acuerdo con el gremio, este repunte de la fruta ecuatoriana encuentra su principal impulso en el deterioro de la producción de sus competidores directos.
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- En Centroamérica, proveedores clave como Costa Rica han enfrentado graves reducciones en sus cosechas debido al exceso de lluvias, inundaciones y una creciente incidencia de la sigatoka negra.
- En Guatemala, fuertes vientos afectaron hectáreas productivas.
- En Colombia, los embates del cambio climático han generado inundaciones en diversas fincas, sequías localizadas y vientos racheados (con cambios bruscos, repentinos e intermitentes de intensidad) en la zona del Magdalena que impactaron a más de 250 productores.
- En Panamá, aunque la compañía Chiquita ha avanzado en la reactivación de unas 5.000 hectáreas en Bocas del Toro, las adversidades meteorológicas continúan limitando el desarrollo normal de las plantaciones.
Producción en Asia también sufre por el clima
El panorama en Asia no es distinto, agrega Acorbanec. Países como Filipinas, Camboya, Vietnam y China registraron caídas en sus volúmenes de cosecha motivadas por factores climáticos desfavorables y problemas fitosanitarios.
Esta menor oferta asiática abrió una ventana estratégica para el banano ecuatoriano en el gigante asiático, donde los envíos crecieron un 11,84 %, alcanzando los 12,14 millones de cajas.
A este escenario se sumaron ventajas competitivas locales, como la reducción del arancel al 7 % en el marco del acuerdo comercial vigente y la consolidación de la ruta marítima rápida de 27 días operada por Cosco hacia Shanghái.
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La escasez relativa de fruta a escala mundial desplazó una mayor demanda hacia la producción ecuatoriana, la cual respondió de manera favorable gracias a un incremento productivo interno del 3,46 % en el nivel de enfunde, un mejor rendimiento del racimo y la incorporación de nuevas hectáreas sembradas.
Esta coyuntura permitió un crecimiento en la Unión Europea, el principal destino del banano nacional con el 32,45 % de participación, donde las ventas aumentaron un 14,88 %. Dentro del bloque europeo se destacaron incrementos en mercados como Francia con un 137,52 %, Finlandia con un 207,10 % y Polonia con un 54,23 %. Por su parte, Rusia se consolidó como el segundo mercado individual más relevante al absorber 55,97 millones de cajas, un 12,10 % más que el año previo.
De otro lado, en el Medio Oriente, donde los envíos crecieron un 16,65 % impulsados por compras de Turquía y Arabia Saudita, el conflicto bélico entre Estados Unidos, Israel e Irán desencadenó complicaciones logísticas. La imposibilidad de efectuar envíos directos obligó a desviar carga por vía terrestre, provocando un represamiento de contenedores, un sobrecosto en fletes y seguros de hasta $ 3.000 por contenedor y drásticas caídas en destinos del golfo Pérsico como Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Baréin, detalla el informe de Acorbaec.
Productores alertas por el “Superniño”
A la par de la dinámica comercial, la atención del sector está fuertemente centrada en las amenazas meteorológicas. El reporte de Acorbanec advierte la llegada de un Superniño proyectado entre 2026 y 2027, caracterizado por anomalías térmicas en toda América, olas de calor, alteraciones en las temperaturas y niveles de humedad superiores al 90 %, con precipitaciones registradas desde julio.
Ante este panorama y la evolución de las condiciones océano-atmosféricas, la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos emitió el 29 de agosto de 2026 la Resolución n.° SNGR-238-2026, declarando la alerta roja en todo el territorio nacional y catalogando a Guayas, Los Ríos y El Oro como provincias prioritarias dada su vulnerabilidad y su peso en la producción bananera.
Aunque las precipitaciones inusuales presentadas hasta agosto han ocasionado daños ligeros —con excepciones en el sur, particularmente en El Oro, donde se registraron anegamientos sin comprometer la fruta de exportación—, según Acorbanec, los sectores público y privado se mantienen en máxima alerta para mitigar probables efectos. La presencia de lluvias fuera de temporada, acompañadas de nubosidad y alta humedad, amenaza con deteriorar los sistemas radiculares de las plantas e incrementar la incidencia y propagación del hongo de la sigatoka negra. Dicha condición provoca defoliación severa y obliga a los productores a elevar la frecuencia y los costos de las fumigaciones.
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Asimismo, el gremio señala que las fincas deben destinar mayores recursos a la limpieza de canales de drenaje, reparación de infraestructura interna, refuerzo de medidas de bioseguridad y aplicación adicional de fertilizantes para reponer los nutrientes lavados por las precipitaciones. A ello se suman los cuellos de botella en la logística global derivados del clima, como las restricciones operativas en el canal de Panamá por los bajos niveles del lago Gatún que generan demoras de ocho a diez días en los buques, y las congestiones por tifones en puertos chinos como Shanghái. (I)