El mañana tras la gran decisión de LeBron James ha llegado a la Bahía y ha amanecido con ocaso, con The King en Philadelphia y un presente y futuro que pintan desoladores para Stephen Curry, si es que el mejor tirador de todos los tiempos se quiere quedar con Draymond Green con el panorama que hay: esperando a LeBron, los Warriors no han fichado nada de nada y no se han movido más allá del draft y de renovaciones como la de Green en una noticia con su lado bueno y su lado malo.
Según la ESPN, el interior de 36 años seguirá en la franquicia californiana con un contrato de una temporada y 27,7 millones de dólares. Con Steve Kerr continuando como entrenador, la continuidad de Draymond Green era un requisito indispensable, pero si lo ha hecho por este precio es porque los Warriors se han quedado sin plan A con las calabazas de LeBron James y tampoco tienen un plan B alternativo a The King.

Green ha firmado exactamente por el mismo dinero y duración que la opción de jugador que declinó en el inicio de la agencia libre para dar tiempo y espacio a los Warriors para acomodar a LeBron en su roster. El ’23’ ofreció sacrificarse para adaptar su salario a lo que cobrara The King pero, una vez la llegada de LeBron se ha frustrado, el interior ha renovado con un contrato con las mismas condiciones, lo que en gran parte indica que los Warriors -por lo menos por ahora-, ya no van a acometer ninguna gran operación este verano viendo lo saturadas que tiene sus arcas en sueldos.
Y es que Golden State tiene ahora mismo una masa salarial proyectada de 210 millones, justo por por encima del segundo límite salarial de 209 millones -llamado primer apron-, y a 11 millones de los 221 del segundo apron, el límite salarial a partir del que se empiezan a imponer restricciones financieras, de traspasos e incluso de draft.

Lo peor para los Warriors es que, esperando a LeBron se van a plantar en agosto con todos los deberes por hacer, sin ningún refuerzo que mejore una plantilla que quedó eliminada en el play-in la pasada temporada pese al duradero prime de Stephen Curry a sus 38 años. Las únicas adiciones han sido las del draft con el ala-pívot de 23 años y 2,06 Yaxel Lendeborg y el alero de 22 años y 2,01 Lajae Jones.
Si bien ambos ilusionaron en la Summer League que ganaron los Warriors -sobre todo el MVP Lendeborg-, Golden State no se puede apoyar únicamente en dos novatos con la imprevisibilidad propia de los rookies para la necesaria mejora de su plantilla. Con tal panorama, no ha tardado en emerger el runrún de qué va a hacer un Stephen Curry que sólo quiere ganar su quinto anillo y cuyo contrato expira en 2027. La estrella es elegible para una renovación de dos años y 136,7 millones el 29 de agosto. De momento, y según el insider Brett Siegel, el base no ha pedido traspaso.
Lesionado y muy caro
El complicado caso de Jimmy Butler
A estos Warriors les faltan varias cosas para rodear a Curry con un equipo que realmente aspire al anillo y, tal y como están las cosas ahora, no les queda otra que tirar con lo que tienen e intentar buscar las soluciones en su plantilla actual.
Primero que hay que hablar del caso Jimmy Butler. Desde la grave lesión de rodilla del alero en enero, Curry se ha quedado sin una estrella a su lado y, tras la negativa de LeBron, así seguirá siendo por lo menos hasta que Butler vuelva de su lesión, algo que debería suceder alrededor de enero como pronto.

La situación del veterano alero de casi 37 años es un problema que está condiciona enormemente la capacidad de los Warriors de mejorar su equipo actual. Compromete gran parte de la masa salarial con los 56 millones que va a cobrar el curso que viene -segundo mejor pagado tras los 62,5 de Curry-, y es un jugador difícil de traspasar dado su sueldo, su edad y la incógnita de cómo volverá de su lesión.
Golden State depende de que Jimmy Butler siga siendo él pero también de que otros jugadores den un imprescindible paso adelante empezando por Kristaps Porzingis. La franquicia de la Bahía renovó en junio por dos años y 40 millones y, con sólo el letón manteniéndose sano, los Warriors darán un paso de gigante en el siempre competido Oeste.

Luego Curry también necesita que jóvenes compañeros de la línea exterior como Brandin Podziemski y Moses Moody den un gran paso adelante en su maduración y desarrollo y que también ese sea el caso en el grupo de jóvenes de Gui Santos, el alero de brasileño de 24 años que renovó en febrero por tres años y 15 millones.
En este contexto de necesaria mejora de plantilla por parte de los Warriors, el periodista de la ESPN Brian Windhorst sugirió que Curry podría retrasar una extensión con su franquicia de toda la vida más allá de 2027 con tal de dar flexibilidad salarial a Golden State. Intentando exprimir al máximo el prime de Stephen Curry, los Warriors siguen persiguiendo su quinta conquista tras el duro golpe de no ser elegidos por LeBron James.
En el mundo ideal de los Warriors a principios de este año, la temporada que viene iban a armar un tridente despampanante juntando a Curry con LeBron y Giannis Antetokounmpo. Pero The King ha preferido dar todo el baloncesto que le queda en la otra punta de Estados Unidos, Philadelphia, y Anteto ha preferido las aguas de Miami antes que las de la Bahía.
Uno de los que están al frente de Philly, Bob Myers, el arquitecto de la dinastía de los Warriors que se marchó en 2023 antes de que el hundimiento del imperio se empezara a hacer más evidente para obstaculizar su renacer desde los Sixers con el reclutamiento de LeBron. Mientras tanto es normal y legítimo que a Stephen Curry le surja una duda existencial: seguir siendo un leal one-club man o sacrificar este honor por uno aún más importante: ganar.