Sucesos
Cinco de los arrestados son menores y los agentes tuvieron que emplear material antidisturbios para contener los altercados en el barrio de Abando
El Mundo
Actualizado Domingo, 30 agosto 2026 - 14:20
La última noche de la Semana Grande de Bilbao acabó empañada por graves disturbios en pleno centro de la ciudad. La Ertzaintza detuvo de madrugada a 14 personas, cinco de ellas menores, en dos altercados distintos en el barrio de Abando. En el más grave, unos 200 jóvenes recibieron a los agentes con una lluvia de botellas y otros objetos que dejó varios policías heridos.
Los incidentes se produjeron en la madrugada del sábado al domingo, cuando la Aste Nagusia, las principales fiestas de Bilbao, afrontaba su última jornada después de nueve días de celebraciones. La primera intervención comenzó sobre las 5.20 horas, después de que la Policía vasca recibiera el aviso de una pelea en Abando. Al llegar, las patrullas se encontraron con un grupo de unas 200 personas que comenzó a lanzarles botellas y otros objetos.
Ante la lluvia de impactos, los ertzainas tuvieron que reagruparse para protegerse y emplearon material antidisturbios para controlar la situación. Doce hombres fueron detenidos por desórdenes públicos. Cinco son menores de entre 15 y 17 años y los otros siete tienen entre 18 y 34. Varios agentes necesitaron asistencia por contusiones y heridas inciso-contusas y un vehículo policial también sufrió importantes daños.
La tensión se reprodujo apenas 40 minutos más tarde, de nuevo en Abando. Esta vez fue la Policía Municipal de Bilbao la que pidió refuerzos a la Ertzaintza durante otro altercado. Los agentes tuvieron que hacer uso, según el Departamento vasco de Seguridad, de "la fuerza proporcional" y arrestaron a dos jóvenes de 19 años. Otro menor, de 17, fue expedientado en aplicación de la Ley de Seguridad Ciudadana. Con estas dos detenciones, el balance de la madrugada ascendió a 14.
Los disturbios provocaron una rápida reacción institucional. El Gobierno Vasco condenó las agresiones y reclamó que no se normalice "la falta de respeto y la violencia" contra los agentes. "La fiesta y los distintos consumos nunca deben utilizarse como justificación de conductas violentas", advirtió el Departamento de Seguridad.
También el alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto, trasladó "todo" su respaldo a la Policía Municipal y a la Ertzaintza y deseó una pronta recuperación a los heridos. El regidor calificó de "impecable" la labor de ambos cuerpos durante las fiestas y destacó que su actuación había sido "intensa, proactiva y esencial" para evitar un mayor número de incidentes.
MÁS DE DOS MILLONES DE ASISTENTES
Los altercados ensombrecieron así el final de una Aste Nagusia que este año ha batido su récord de asistencia, con más de dos millones de personas. El primer balance del Ayuntamiento deja 243 detenidos o investigados durante los nueve días de celebraciones, frente a los 228 del año pasado, aunque el número de diligencias ha descendido de 1.060 a 1.006.
La mayor parte, 700, corresponde a hurtos, frente a los 743 registrados en 2025. El dispositivo desplegado durante las fiestas también se saldó con 624 kilos de comida decomisada, el triple que el año pasado, y con más de 500 pruebas de alcoholemia y 80 de drogas, con menos resultados positivos que en la edición anterior.