El dólar estadounidense cerró la jornada del 27 de julio de 2026 en Colombia en un promedio de $3.205,92, lo que representó una caída de $4,64 frente a la Tasa Representativa del Mercado (TRM), que se ubicó en $3.210,56. Según informó la plataforma Set-FX, durante el día se negociaron más de USD876 millones en 1.231 transacciones, con un precio de apertura de $3.210,00, un mínimo de $3.193,00 y un máximo de $3.220,00.
En la última semana, el dólar estadounidense experimentó un descenso del 1,11%, reflejando una caída interanual del 13,86%. En los últimos dos días, la tendencia del tipo de cambio del dólar estadounidense frente al peso colombiano ha sido negativa, marcando una caída continua.
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Por su parte, la volatilidad actual del 6,15% es significativamente menor a la volatilidad de referencia del 13,24%, lo que sugiere un periodo de mayor estabilidad en el mercado cambiario.

De acuerdo con Bancolombia, el movimiento se dio luego de que, en el frente internacional, el precio del petróleo Brent, de referencia para Colombia, cayó 8,98% durante la sesión, luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó suspender los bombardeos contra Irán con el objetivo de facilitar una negociación entre ambas naciones. No obstante, advirtió que los ataques podrían reanudarse si las conversaciones no avanzan hacia un acuerdo.
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Asimismo, los países mediadores señalaron que las reuniones del lunes dejaron avances parciales.
Y a nivel local, el mercado se prepara para la decisión del Banco de la República del próximo viernes 31 de julio sobre la tasa de interés, que está en 12%.
“Esperamos que el Emisor anuncie un aumento de 75 pb en la tasa de política monetaria, hasta 12,75%, con lo cual la Junta se acercaría al cierre del ciclo de endurecimiento monetario”, precisó la entidad.
A su vez, Abelardo de la Espriella señaló que su próxima administración contempla el cierre de 14 embajadas y cerca de 15 consulados.

El mercado de divisas colombiano comenzó la última semana de julio con la mirada puesta en dos eventos decisivos: la decisión de tasas de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) y la del Banco de la República. La atención se centra en estos anuncios, ya que pueden marcar el rumbo de la economía local en medio de una coyuntura internacional marcada por la volatilidad.
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Al respecto, el estratega de Divisas y Derivados de Corficolombiana, Mauricio Acevedo, indicó que la semana del 20 al 24 de julio de 2026 presentó un comportamiento bajista en el mercado cambiario colombiano. Esto, teniendo en cuenta que el martes, la cotización inició en $3.250 y cerró el viernes en $3.220,01, es decir, una caída de $30. Durante la semana, la tasa llegó a operar por debajo de los $3.200, un soporte considerado relevante, con un mínimo de $3.186,15.
Precisó que los niveles técnicos a observar incluyen resistencias en $3.225, 3.235 y 3.240, mientras que los soportes clave se sitúan en $3.211, $3.200 y $3.186. “Son niveles de soporte no vistos desde hace más de seis años”, subrayó el estratega de Corficolombiana.
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Por su parte, el director de Estudios Económicos y de Mercado de Aval Casa de Bolsa, Juan David Ballén, apuntó que el peso colombiano mostró un desempeño superior frente al dólar comparado con la mayoría de las monedas latinoamericanas. Dijo que esta tendencia se debe tanto a factores internacionales como locales, por lo que destacó que “la fortaleza del peso responde tanto al debilitamiento global del dólar como a una mejora en las expectativas sobre Colombia”.
Ballén explicó que, a nivel internacional, la divisa estadounidense enfrenta presiones por “menores tasas de interés en Estados Unidos, el deterioro fiscal y una mayor demanda por mercados emergentes”. En el plano local, resaltó que “la reducción de la prima de riesgo, junto con uno de los carry trades más atractivos del mundo, ha fortalecido aún más al peso”. De acuerdo con sus análisis, la posición de Colombia en los mercados emergentes se vio beneficiada por estos factores combinados.
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No obstante, advirtió que la permanencia de esta tendencia dependerá de la política fiscal y la confianza de los inversionistas en el nuevo gobierno de Abelardo de la Espriella. “Creemos que el peso colombiano podría mantenerse relativamente fuerte siempre que el nuevo gobierno preserve la disciplina fiscal y la confianza de los inversionistas”, afirmó Ballén al resaltar la importancia de la estabilidad macroeconómica para sostener el valor de la moneda. Ante la posibilidad de una intervención del Banco de la República, Ballén considera que su efecto sería limitado.
“Las intervenciones pueden moderar la volatilidad, pero difícilmente revierten una tendencia respaldada por los fundamentos macroeconómicos”. Finalmente, remarcó que un peso fuerte “representa más beneficios que costos para la economía, porque contribuye a reducir la inflación, favorece menores tasas de interés e impulsa el crecimiento económico”.
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