Sucesos
Las cámaras de videovigilancia fueron claves para localizar al sospechoso, un hombre de 41 años de origen sudamericano que portaba, además, dos destornilladores en su mochila

El sujeto localizado gracias a las cámaras de videovigilancia.
Actualizado Sábado, 19 septiembre 2026 - 01:24
El aviso llegó sobre las 10 de la mañana del pasado sábado. Un hombre estaba exhibiendo un hacha en mitad de la Plaza de España de Collado Villalba mientras profería amenazas de muerte contra otro individuo. Rápidamente, agentes de la Policía Local salieron a su encuentro, pero cuando llegaron al lugar de los hechos el sospechoso ya había huido.
Comenzó entonces una búsqueda sabiendo únicamente que se trataba de "un varón alto, con gorra y una mochila". Y ahí fue vital el sistema de videovigilancia instalado en el municipio. "Comencé a revisar las cámaras más próximas a calle La Venta... Hasta que di con un individuo que coincidía con la descripción", comienza a detallar a este diario uno de los agentes que intervino en la operación. Y continúa: "Su comportamiento era sospechoso. Se mostraba nervioso, sacaba y guardaba el teléfono constantemente, realizaba cambios de dirección... Además, observé que cuando escuchaba las sirenas de las patrullas policiales cambiaba su dirección".
La información se iba afinando en tiempo real. "En esos momentos hubo tensión porque desconocíamos si podría volver a sacar el hacha y utilizarla contra alguien. Tampoco sabíamos cómo reaccionaría al ser arrestado por mis compañeros". Cuando los agentes lo interceptaron, el hombre presentaba síntomas evidentes de embriaguez. Tras un cacheo preventivo, encontraron en el interior de su mochila el hacha con la que había sido visto en la plaza y dos destornilladores. Todo fue intervenido cautelarmente.
El detenido es un hombre de 41 años de origen sudamericano, según fuentes policiales. Fue trasladado a las dependencias de la Guardia Civil de la localidad para su plena identificación, donde se tramitó contra él una propuesta de sanción administrativa por portar armas en la vía pública, en aplicación de la Ley Orgánica 4/2015 de Protección de la Seguridad Ciudadana. Las amenazas de muerte contra la tercera persona también forman parte de la investigación.