NUEVA YORK.– Decenas de diplomáticos abandonaron este jueves el recinto de la Asamblea General de las Naciones Unidas justo cuando subía al estrado el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en una protesta que dejó amplios sectores de la sala vacíos y provocó una inmediata respuesta del mandatario.

Delegados se retiran de la ONU cuando habla Netanyahu
Delegados se retiran de la ONU cuando habla Netanyahu

“Si hay otros cobardes que quieran hacerlo y todavía no se han retirado de la sala, por favor, háganlo ahora”, lanzó Netanyahu al comenzar su intervención, mientras parte de las delegaciones todavía se retiraba del recinto.

La escena reflejó el clima de creciente tensión alrededor de Israel por sus políticas en Gaza y Cisjordania. Mientras los diplomáticos abandonaban el piso de la Asamblea General, simpatizantes de Netanyahu lo ovacionaban desde las galerías y coreaban “Am Yisrael Chai”, en hebreo, “el pueblo de Israel vive”.

El ruido fue tal que la presidencia de la sesión tuvo que pedir orden en repetidas ocasiones antes de que Netanyahu pudiera comenzar su discurso. La galería destinada al público estaba repleta: según periodistas presentes en el recinto, había tanta gente o incluso más que durante las intervenciones del presidente estadounidense, Donald Trump; del brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, y del secretario general de la ONU, António Guterres.

La protesta dentro de Naciones Unidas coincidió con manifestaciones propalestinas en Nueva York, donde la policía detuvo a alrededor de un centenar de personas.

La salida de las delegaciones no fue espontánea. La Misión Palestina ante Naciones Unidas había pedido previamente a los países que abandonaran colectivamente la Asamblea cuando se anunciara la intervención del primer ministro israelí.

Netanyahu aprovechó su intervención para defender además las acciones de Israel contra Irán. Afirmó que atacar a la república islámica “fue una de las decisiones más fáciles que he tenido que tomar” y lanzó un mensaje directo a muchos de los diplomáticos que se retiraron del recinto. Sostuvo que, en ese esfuerzo, Israel también protegía a varios de los países a los cuales pertenecen esos representantes.

“Muchos de sus líderes incluso nos agradecen en privado por eliminar las armas nucleares de Irán”, afirmó ante la Asamblea. “Que se vayan es de una enorme hipocresía”, agregó.

El discurso de Netanyahu llegó además después de una dura intervención del presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, quien advirtió que la situación ya no amenaza solamente la posibilidad de una solución de dos Estados, sino también “la vida misma y la existencia del pueblo palestino en su propia tierra”.

Abbas, que intervino de manera telemática ante la Asamblea General, sostuvo que lo que ocurre en Gaza, Cisjordania y Jerusalén Oriental no constituye una serie de episodios aislados, sino, según sus palabras, “un plan colonial malintencionado” destinado a hacer cada vez más difícil la vida de los palestinos y empujarlos a abandonar sus tierras.

El dirigente palestino pidió a la comunidad internacional que no permita nuevas “masacres” ni otra “Nakba”, término árabe que significa “Catástrofe” y que alude al desplazamiento forzoso y la pérdida de propiedades de unos 750.000 palestinos en 1948, coincidiendo con la creación del Estado de Israel. Abbas afirmó que los palestinos atraviesan “una de las fases más peligrosas de su historia”.

También reclamó medidas contra las milicias de colonos en Cisjordania, a las que calificó de “terroristas”, y denunció ataques cotidianos contra aldeas palestinas, incluidos incendios de viviendas mientras sus habitantes se encontraban dentro.

Abbas dedicó además parte de su discurso al plan para Gaza auspiciado por Estados Unidos, que está cerca de cumplir un año. Instó a acelerar su aplicación para evitar que la actual fase de transición se convierta en una situación permanente, sin “plazos concretos” ni “horizonte político”.

Según señaló, la segunda fase del plan, que contempla el inicio de una administración tecnocrática en Gaza, todavía no comenzó. También reclamó la retirada de las fuerzas israelíes del enclave y el comienzo de la reconstrucción.

En ese contexto, Abbas exhortó a Trump a impedir “la anexión de tierras palestinas” y a rechazar cualquier desplazamiento de población.

El presidente de la Autoridad Palestina también cuestionó que Estados Unidos le negara una visa para asistir presencialmente a la Asamblea General, una decisión que calificó de “ilegítima y punitiva”.

Fue el segundo año consecutivo en el que Abbas participó de manera remota debido a la negativa del gobierno de Trump a conceder visados a la delegación palestina.

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Agencias AP y Reuters