Elías Josué Salazar Equite tenía 16 años cuando desapareció el 25 de marzo del 2026 en la zona 2 de Villa Canales, Guatemala.

Ese día, una alerta Alba-Keneth difundió su fotografía. Medía aproximadamente 1.65 metros, era de tez morena, cabello negro, ojos café oscuro y complexión delgada.

Al día siguiente, Bomberos Voluntarios localizaron una cabeza dentro de una bolsa negra en la colonia El Triángulo. Después apareció un torso cerca del río Villalobos.

El Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) confirmó luego que los restos correspondían a Elías.

Su caso se incorporó a una estadística que hasta ahora no había sido publicada de esta manera.

Entre el 1 de enero y el 2 de septiembre del 2026, el Ministerio Público (MP) registró 54 denuncias relacionadas con 65 personas fallecidas encontradas bajo distintas modalidades de envoltorio o dentro de contenedores en 10 departamentos del país. Cuarenta y nueve fueron localizadas en el departamento de Guatemala.

Cincuenta eran hombres, seis mujeres y en nueve casos el sexo aún estaba por establecer. En Guatemala fueron 34 hombres, seis mujeres y nueve por establecer.

Las 49 personas localizadas en este departamento corresponden a 41 denuncias. Dieciséis se registraron en el municipio de Guatemala; ocho en Mixco; cuatro en Villa Nueva y cuatro en Chinautla; tres en Amatitlán y tres en Villa Canales; dos en San José Pinula y una en Palencia.

Aunque el registro del MP se denomina “personas fallecidas aparecidas en bolsas, costales o toneles”, la institución confirmó a Prensa Libre que también incluye cadáveres encontrados entre sábanas, nailon y otras modalidades de envoltorio.

El MP no proporcionó una serie equivalente consolidada para el 2024 y el 2025.

La Fiscalía de Delitos contra la Vida informó que mantiene abiertas las investigaciones para establecer responsables y determinar “si hay patrones que unan los casos en una misma línea de investigación”.

Agentes antinarcóticos de la Policía Nacional Civil (PNC), en el ingreso a la colonia La Bethania, zona 7 de la capital. (Foto Prensa Libre: Esbin García)

El recorrido

Son las 9.15 horas del viernes 4 de septiembre. Desde el Centro Histórico de la capital, el recorrido sigue hacia el Periférico, pasa por el puente El Incienso y entra en la península Bethania, zona 7.

Unas grandes letras anuncian el ingreso.

La mañana transcurre entre personas que trabajan, caminan o se apresuran. En algunas cuadras hay policías. Unos permanecen en la subestación de Bethania, adscrita a la Comisaría 14. Más adelante hay elementos de la Subdirección General de Análisis de Información Antinarcótica (SGAIA), que, según el jefe de esa unidad, apoyan tareas de seguridad.

Juan Francisco Solórzano Foppa, abogado y exfiscal del Ministerio Público, sostuvo recientemente en un video publicado en sus redes sociales que grupos armados ingresan a distintas colonias de la península, se llevan a determinadas personas y que después estas “aparecen envueltas en bolsas, sábanas o nailons en distintos puntos de la ciudad”.

La ruta continúa hacia el bulevar El Naranjo. El puente Manuel Colom Argueta, conocido principalmente como puente El Naranjo, conecta la capital con Mixco desde hace 26 años.

A esa hora el tránsito es constante. Fuera de los períodos de mayor congestión, la amplitud de la vía permite desplazarse con rapidez.

Según la PNC, aproximadamente a la mitad del puente cambia la demarcación de la Comisaría 14 a la 16. En dirección hacia la zona 4 de Mixco comienza el sector atendido por esta última.

De ese lado han aparecido varios cadáveres abandonados.

No todo el recorrido tiene las mismas características. Hay viviendas, comercios y tránsito permanente, pero también puntos específicos con áreas desocupadas, poca iluminación y sin cámaras de videovigilancia visibles.

Al analizar estos hallazgos, Kevin Lewis O’Neill, profesor de la Universidad de Toronto, hace una primera separación.

“No hay una relación necesaria entre el lugar del hallazgo, el lugar del homicidio y el territorio del responsable”, explica.

En países como México, Colombia y Brasil, señala, existen escenas en las que el cuerpo es utilizado para demostrar dominio o comunicarse con autoridades y comunidades.

No es esa su lectura inicial de estos casos. “Los cuerpos están en bolsas, costales y toneles. La presentación de los cuerpos no es espectacular. Son abandonados. Desechados”.

O’Neill lleva la mirada hacia otra parte. “Un homicidio en cualquier parte del mundo crea un problema práctico: ¿qué vamos a hacer con el cuerpo?”.

El tránsito, las dificultades para desplazarse y la forma física del área metropolitana forman parte de esa pregunta. “Para mí, la pregunta más interesante es: ¿por qué El Naranjo es un lugar accesible para abandonar los cuerpos?”.

Tres nombres recientes

Entre los casos recientes cuya identidad y causa de muerte fueron confirmadas por Inacif aparecen otros tres nombres.

Gustavo Adolfo Valle Herrera, de 28 años, fue localizado en el bulevar El Naranjo, zona 4 de Mixco.

Jeferson Antonio Rosas Ramírez, de 30, apareció dentro de bolsas en la 1a avenida final de la colonia Arimany, Chinautla. Trabajaba como mototaxista en el barrio Gerona, zona 1, y había sido reportado desaparecido el día anterior.

José David Roldán Pérez, de 25, fue encontrado en el basurero del kilómetro 12.8 de la ruta al Atlántico.

Los tres murieron por asfixia por estrangulación, según confirmó Inacif. Las investigaciones continúan para establecer responsables y determinar si existe alguna relación entre los hechos.

🚨SE LOCALIZA CUERPO🚨

📍Km 8.5 antigua ruta a Santa Cruz Chinautla

Se localiza el cuerpo de un hombre entre bolsas y sabana por lo que se coodina con las autoridades correspondientes, Servicio cubierto por Bomberos #4Cia #75añosCVB pic.twitter.com/O50Miw3bdq

— Bomberos Voluntarios (@BVoluntariosGT) September 4, 2026

No es donde murieron

Víctor Leonel Vásquez y Bryan Vásquez tenían 17 años. Eran primos y procedían de Jutiapa.

Sus cuerpos fueron encontrados en noviembre del 2024 en la carretera de San Cristóbal, Mixco, envueltos.

La investigación obtuvo un video que permitió establecer que ambos habían sido estrangulados dentro de un inmueble antes de que sus cuerpos aparecieran en la carretera.

Alejandro Chang, psicólogo y criminólogo, distingue ambas escenas. “Donde se cometió el crimen es la escena primaria y donde abandonan al cadáver es la escena secundaria”, explica.

Para vincular casos, dice, deben estudiarse conjuntamente el modus operandi, la firma, la temporalidad, el territorio, el tipo de lesiones, el arma utilizada y la forma de envolver a las víctimas.

Federico Reyes, doctor en criminología por la Universidad de Glasgow, también propone observar tiempo, lugar, forma de disposición y lesiones.

“Nada es coincidencia”, sostiene Reyes. Las necropsias añaden otra diferencia.

El 30 de mayo del 2025, tres hombres aparecieron entre sábanas en el kilómetro 20 de la ruta al Atlántico. Dos murieron por estrangulación y uno por trauma craneoencefálico.

José Luis Galiano Ayapán, de 38 años, fue encontrado dentro de bolsas y nailon en El Naranjo el 5 de enero del 2026. Inacif determinó que murió por heridas de arma blanca. Días después, investigadores relacionaban varios hallazgos de ese sector con una posible disputa por narcomenudeo entre la Mara Salvatrucha y Los Caradura.

En abril, tres personas encontradas entre bolsas y sábanas en La Reformita murieron por estrangulación.

A más de 150 kilómetros de esos puntos, otra historia había ocurrido meses antes.

Las últimas horas con vida de Miranda Alvarado, la mujer que fue estrangulada y cuyo cuerpo fue abandonado envuelto en sábanas en Mazatenango https://t.co/zwBwLd4U7g

— Prensa Libre (@prensa_libre) September 3, 2025

El caso de Miranda

Miranda Evangelina Alvarado Valladares tenía 21 años. Su cuerpo fue encontrado el 1 de septiembre del 2025 envuelto en una sábana blanca en el cantón Perú, Mazatenango, Suchitepéquez.

La investigación reconstruyó mediante cámaras y entrevistas parte de sus últimas horas con vida. Había sido vista unas siete horas antes de que su cuerpo apareciera.

El expediente del MP consigna que Inacif determinó que murió estrangulada y que posteriormente su cuerpo fue envuelto y abandonado a un costado de la carretera.

Hasta ahora no se conocen avances públicos que permitan establecer quién la mató.

El caso ocurrió fuera del área metropolitana, pero el registro del MP del 2026 incluye también personas fallecidas en Sacatepéquez, Quiché, San Marcos, Zacapa, Chimaltenango, El Progreso, Santa Rosa, Huehuetenango e Izabal.

El Smoking y la explicación del 2024

En abril del 2024, la explicación oficial tenía otros protagonistas.

El 16 de ese mes, dos hombres aparecieron envueltos en sábanas en El Naranjo. Ambos habían muerto por estrangulación.

Al día siguiente, Nathalie Alejandra González Marroquín, de 15 años, y Madelyn Paola Corado, de 16, fueron encontradas en Carolingia, zona 6 de Mixco. También estaban envueltas en sábanas y habían muerto estranguladas.

Junto a los cuerpos alguien dejó un manuscrito que advertía sobre relacionarse con una persona identificada como Smoking.

Las pesquisas de entonces no podían establecer a cuál de dos dirigentes del Barrio 18 conocidos con ese alias se refería la amenaza.

Para el 18 de abril, Gobernación contabilizaba 14 cadáveres envueltos en sábanas en distintos puntos del departamento de Guatemala.

Nueve días antes habían muerto en Fraijanes 2 José Daniel Galindo Meda, alias el Criminal, y Luis Humberto García Díaz, alias el Strong, dos integrantes de La Rueda del Barrio 18.

El entonces ministro de Gobernación, Francisco Jiménez, atribuyó aquella sucesión a un reacomodo de la clica Little Psycho Criminal.

La hipótesis se apoyaba en los lugares donde aparecieron los cadáveres, la manera en que habían sido envueltos y las amenazas manuscritas.

“Es algo interno del Barrio 18”, sostuvo Jiménez. También dijo entonces que con la Mara Salvatrucha no tenían “problemas por ahora”, aunque temía que esa estructura aprovechara la crisis para ocupar territorios.

Un año después aparecieron otros actores en las investigaciones.

Francisco Edgar Domínguez Higueros, de 51 años y señalado por fuentes e investigadores como integrante o dirigente de Los Caradura, fue asesinado el 25 de junio del 2025 en el sótano de un edificio de la zona 10. El MP dijo entonces que una de sus hipótesis era un aparente ajuste de cuentas entre estructuras criminales, aunque mantuvo abierta la investigación.

El 2 de agosto del 2026 murió dentro del Preventivo de la zona 18 Carlos Roberto Ortiz Romero, alias Gorgojo, a quien las autoridades vinculaban con la Mara Salvatrucha y el narcomenudeo. Dos integrantes del Barrio 18 fueron ligados a proceso por su presunta participación en ese ataque.

Para finales de agosto, el director de la PNC, David Boteo, reiteraba públicamente que varios cadáveres localizados ese mes estarían relacionados principalmente con una disputa por territorio y mercados criminales entre la Mara Salvatrucha y Los Caradura.

Prensa Libre solicitó al ministro de Gobernación su posición sobre la dinámica actual de los hallazgos, pero no respondió al cierre.

Oculto y con tres letras

Jorge Sebastián Pop Chocoj, conocido como Farruko Pop, tenía 18 años cuando desapareció en mayo del 2024.

Su cuerpo fue encontrado enterrado en el patio de una vivienda abandonada en El Limón, zona 18.

Estaba envuelto en varias capas de sábanas. Durante el proceso judicial, una perita del Inacif confirmó además que en uno de sus muslos aparecían las letras HSR, hechas con arma blanca después de su muerte.

La Fiscalía atribuyó esas siglas a Homies Solo Raperos, una facción del Barrio 18. Un informe policial presentado en el proceso señaló que ese tipo de marcas era utilizado para hacer notar dónde operaba una facción.

El cuerpo de Farruko no había sido abandonado en una carretera ni dejado a la vista.

Chang distingue entre los cuerpos expuestos y los que son escondidos.

“Cuando exponen un cuerpo en la vía pública, en un punto de alto tránsito, hay una intención de mensaje”, sostiene. Otros, añade, son llevados a basureros, barrancos o enterrados.

O’Neill plantea una lectura diferente para los cadáveres colocados dentro de bolsas, costales o toneles: no necesariamente los interpreta como una exhibición destinada a comunicar.

En otras escenas hubo algo más concreto: palabras junto a los cuerpos.

La revisión hemerográfica realizada para este reportaje localizó al menos 10 escenas entre el 2024 y el 2026 en las que fueron reportadas notas, cartulinas, manuscritos o letreros junto a cuerpos o restos.

Los textos incluían acusaciones por robos, extorsiones, supuestas relaciones con estructuras criminales o advertencias dirigidas a terceros.

La existencia de un escrito no establece quién lo redactó, si la acusación era cierta ni qué estructura cometió el homicidio. Esas respuestas forman parte de cada investigación.

Para estar #Actualizado 🚨PNC y MP ejecutan 96 allanamientos en barrio El Gallito, zona 3, por casos de homicidios, desapariciones, extorsiones y sicariato. Se buscan desarticular pandillas como MS‑13, Barrio 18 y los Caradura.

Lea la nota completa en Prensa Libre 📲… pic.twitter.com/CwSAvmSBqT

— Prensa Libre (@prensa_libre) September 9, 2025

Lo que todavía no se sabe

La Fiscalía de Delitos contra la Vida sostiene que las pesquisas continúan para establecer responsables y determinar “si hay patrones que unan los casos en una misma línea de investigación”.

La División Especializada en Investigación Criminal (DEIC) también mantiene seguimiento. Su jefe, Nelson Pichiyá, indicó a Prensa Libre que la investigación se encuentra en una “fase importante”, aunque no proporcionó avances debido al proceso en curso.

Chang considera que estructuras distintas pueden utilizar métodos y lugares semejantes sin que necesariamente exista una sola serie criminal.

Juan Jacobo Muñoz Lemus, psiquiatra y jefe de Psiquiatría Forense del Inacif, observa otra parte del fenómeno.

“Puede producirse habituación y normalización, aunque coexistan con el miedo, la inseguridad y la percepción de riesgo elevado. No se excluyen; se superponen”, afirma.

La repetición puede hacer, dice, que “la violencia se vuelva parte del paisaje”.

También advierte sobre las explicaciones inmediatas de estas muertes.

“Si se identifica a las víctimas como parte del esquema delincuencial, es fácil que se reduzca la empatía social hacia ellas”.

Y agrega que “el tema del ajuste de cuentas puede funcionar como un cierre social del caso”.

El MP no respondió las últimas repreguntas de Prensa Libre sobre la sistematización de los casos del 2024 y el 2025, la definición utilizada para contabilizar las denuncias y el avance para establecer conexiones entre varios hallazgos. Inacif tampoco respondió las consultas de seguimiento. El ministro de Gobernación no atendió la solicitud enviada para este reportaje.

El caso de Elías continúa bajo investigación.

También el de Miranda.

El 25 de marzo, antes de que hubiera restos humanos y un expediente penal, Elías era un adolescente buscado mediante una alerta Alba-Keneth.

Miranda había sido vista con vida apenas unas horas antes de aparecer envuelta en una sábana.

El MP ya puede contar 65 personas en su registro del 2026.

Todavía no ha informado cuántas de esas muertes están relacionadas entre sí, quiénes las ordenaron ni por qué sus cuerpos terminaron abandonados de esa forma.

El registro del MP en 2026

El registro entregado por el Ministerio Público abarca del 1 de enero al 2 de septiembre del 2026. Aunque la tabla institucional se denomina “personas fallecidas aparecidas en bolsas, costales o toneles”, el MP confirmó a Prensa Libre que incluye también sábanas, nailon y otras modalidades de envoltorio. Una denuncia puede corresponder a más de una persona fallecida. El total nacional es de 54 denuncias y 65 personas fallecidas.

DepartamentoDenunciasPersonas fallecidas
Guatemala4149
Sacatepéquez14
Quiché22
San Marcos22
Zacapa22
Chimaltenango22
El Progreso11
Santa Rosa11
Huehuetenango11
Izabal11
Total5465

En el departamento de Guatemala, las 41 denuncias se distribuyen así: municipio de Guatemala, 16; Mixco, ocho; Villa Nueva, cuatro; Chinautla, cuatro; Amatitlán, tres; Villa Canales, tres; San José Pinula, dos, y Palencia, una.

Por sexo, el MP reporta 50 hombres, seis mujeres y nueve personas cuyo sexo estaba por establecer al momento del corte.