La medida afecta al establecimiento La China, perteneciente a Granja Tres Arroyos. La empresa justificó las desvinculaciones por el cierre de mercados de exportación como China tras los brotes de influenza aviar, la sobreoferta interna y una millonaria deuda.

12 de agosto 2026, 15:14hs

Granja Tres Arroyos

El cierre del mercado chino y las restricciones tras los brotes de influenza aviar provocaron una sobreoferta interna de carne aviar y la caída de los precios.(Foto: Ahora Entre Ríos).

La crisis que atraviesa la cadena avícola nacional registró un nuevo sacudón en el corazón productivo de Entre Ríos.

La firma Granja Tres Arroyos, una de las principales operadoras de la industria aviar en la Argentina, oficializó la desvinculación de 255 trabajadores pertenecientes a su planta “La China”, ubicada en la localidad de Concepción del Uruguay.

La medida profundiza la incertidumbre en una de las zonas con mayor tradición avícola del país, donde el establecimiento permanece paralizado desde el pasado mes de mayo sin un horizonte claro de reactivación a corto plazo.

Desde la compañía argumentaron que la decisión responde a un escenario operativo insostenible, marcado por la drástica caída de la actividad productiva y comercial.

Entre los factores determinantes, la empresa señaló el fuerte impacto provocado por las restricciones a la exportación de carne aviar tras los brotes de influenza aviar en la región, un fenómeno que derivó en la pérdida temporaria y el cierre de mercados internacionales clave, con China como el destino más significativo.

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Esta interrupción del flujo exportador volcó un volumen excedente hacia el mercado interno, generando una sobreoferta que deprimió los precios de venta en un contexto de constantes incrementos en los costos de producción y servicios.

En paralelo a la paralización industrial y las desvinculaciones, la compañía afronta un complejo proceso de reestructuración financiera.

Las estimaciones del sector indican que Granja Tres Arroyos arrastra un pasivo que ronda los US$ 350,9 millones, una masa de endeudamiento que condiciona severamente la operatividad de sus distintas unidades de negocio y la liquidez necesaria para el mantenimiento diario de sus instalaciones.

Desde el gremio de la Alimentación denunciaron que los trabajadores acumulan más de cinco quincenas adeudadas y exigieron la reincorporación del personal. (Foto: Clarín).

Desde el gremio de la Alimentación denunciaron que los trabajadores acumulan más de cinco quincenas adeudadas y exigieron la reincorporación del personal. (Foto: Clarín).

Conflicto sindical y reclamo salarial

La profundización del ajuste provocó un inmediato rechazo por parte de las representaciones gremiales del sector.

La Federación Trabajadores de Industrias de la Alimentación (FTIA) junto al Sindicato de Trabajadores de Industrias de la Alimentación (STIA) de Concepción del Uruguay emitieron severos cuestionamientos a la conducción de la empresa.

Las organizaciones sindicales calificaron las desvinculaciones como una decisión unilateral que agrava la fragilidad económica de las familias afectadas, quienes ya venían sufriendo serios atrasos en las liquidaciones habidas.

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Según denunció la FTIA a través de un comunicado oficial, los operarios de la planta acumulan más de cinco quincenas adeudadas, lo que sitúa al personal en una condición de extrema vulnerabilidad.

Asimismo, el gremio alertó que entre los desvinculados se encuentran delegados de personal, situación que —según la postura sindical— vulnera la representación gremial en el establecimiento en un momento crítico de las negociaciones.

Las entidades de la alimentación señalaron que, mientras se mantenían conversaciones con las autoridades provinciales de Entre Ríos, Buenos Aires y Córdoba para articular herramientas de sostenimiento de la actividad, la firma avanzó de manera determinante con los telegramas de despido.

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Ante este panorama, la dirigencia sindical exigió la preservación inmediata de los puestos de trabajo y reclamó una mayor intervención de las autoridades nacionales y provinciales para evitar el desmantelamiento de las capacidades productivas.

En sus declaraciones, la FTIA manifestó además su preocupación ante la posibilidad de que la reestructuración de deudas constituya el paso previo a una presentación en concurso preventivo de acreedores. Aunque aclararon que se trata de una lectura del gremio y que la empresa no inició formalmente dicho trámite judicial.

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Movilización y acciones legales

Ante el agravamiento del conflicto, STIA junto a operarios autoconvocados profundizarán las medidas de fuerza con una marcha este jueves 13 de agosto en Concepción del Uruguay.

La movilización partirá desde la sede gremial con el objetivo de acompañar la presentación de las primeras acciones judiciales. Y reclamarán “contra los despidos arbitrarios decretados por la empresa, que afectan a 250 afiliados de la alimentación y a trabajadores del sector molinero”.

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La protesta no solo apunta a lograr la reversión de los telegramas enviados en la planta La China, sino también a reclamar “una respuesta urgente por tres meses de salarios adeudados, cuotas alimentarias retenidas y el corte de las prestaciones de la obra social por falta de aportes”.

Durante las últimas asambleas en los portones del establecimiento, los operarios evaluaron además la posibilidad de retomar los cortes de ruta para visibilizar el reclamo y exigir la intervención de las autoridades ante la parálisis industrial.