En los últimos días fueron asesinadas en el conurbano Carina Salcedo y Karina Cáceres. Tenían 50 y 22 años. Ambas murieron en casos de femicidios. En el caso registrado en Merlo, Salcedo había denunciado en por amenazas y golpes a su pareja, identificada como Sergio Cuello, en 2023. Esta vez la golpiza fue mortal. Esa presentación judicial realizada tres años antes forma parte del núcleo duro de la violencia de género, que al transformarse en estadística perfila una dimensión poco conocida de esta clase de agresiones. Es que fiscalías bonaerenses y comisarías de ese distrito reciben cada día 300 denuncias por hechos de violencia que tienen como víctimas a mujeres y niñas.
La violencia de género toma lugar en la agenda pública cuando una mujer es asesinada. El año pasado fueron 78 casos en Buenos Aires, 200 en todo el país, de acuerdo con estadísticas tanto del Ministerio Público Fiscal bonaerense como de la Oficina de la Mujer, dependencia bajo jurisdicción del la Corte Suprema. Más allá del femicidio, existe una base elevada de situaciones vinculadas con amenazas y ataques a mujeres. En Buenos Aires la estadística refleja la magnitud del problema: 109.280 mujeres y niñas figuran como víctimas en las denuncias presentadas solo durante 2025.
El 40 por ciento de esa presentaciones especificaron agresiones que permitieron calificar los expedientes por lesiones, tanto leves como graves. En otras palabras, en 4 de cada 10 denuncias la mujer fue golpeada. La mayoría de esas causas tienen el agravante del vínculo entre víctima y victimario. Los casos mencionados representan el 14 por ciento de las investigaciones penales preparatoria abiertas el año pasado por todos los delitos. La violencia de género tiene -tal como queda expuesto en las estadísticas oficiales- un peso importante en el sistema judicial. Y va en aumento, al menos en Buenos Aires.
Esos episodios denunciados no incluyen 19.632 denuncias por abusos sexuales, entre ellas, 1678 violaciones.
En 2015 se denunciaron la mitad de los casos iniciados en 2025 y el porcentaje en el total de los expediente anuales fue menor, ya que hace una década alcanzaba solo al 9 por ciento, tomándose en cuenta todo episodio de violencia de género denunciado, sin importar el sexo de los damnificados. Las mujeres representan el 75 por ciento de las víctimas, por lo menos.
De esas más de 100.000 mujeres y niñas que el año pasado presentaron una denuncia por amenazas, agresiones o ambos delitos, algo menos de la mitad se fija en un rango etario entre los 30 y los 50 años. En ese margen de edad aparecen 43.130 víctimas en los expedientes que el Ministerio Público Fiscal bonaerense abrió en 2025. La Corte Suprema, por su parte, registró 10124 expedientes que fueron abiertos el año pasado en la ciudad de Buenos Aires.
La magnitud de los casos de violencia de género denunciados en solo un año son solo la parte visible de esas agresiones. De las estadísticas surgen otras certezas que, si bien no pueden ser cuantificadas al igual que cada denuncia, permiten vislumbrar la cifra negra, la parte del problema que no llega a tribunales. O que algunas veces llega muy tarde.
Al analizar los 78 femicidios que las autoridades bonaerenses confirman durante 2025 se establece que 12 de las víctimas habían realizado denuncias. Pero surge también otro dato: 20 mujeres que fueron asesinadas por violencia de género el año pasado habían comentado entre sus amistades, allegados o familiares que eran víctimas de golpes. Si se mantiene esa relación entre las que denunciaron agresiones y aquellas que no expusieron en la Justicia el maltrato físico soportado, se elevaría el problema a bastante más que 300 denuncias por día. Una cifra que de por si es elevada y que, de acuerdo con los informes oficiales, crece años tras año en Buenos Aires.
Otra cifra de 2025 a tener en cuenta es que figuran como acusados imputados o sindicados 100.824 varones.
La mayoría de las denuncias de violencia de género cuentan con un acusado al que la víctima puede identificar, ya que el porcentaje más elevado incluye a parejas, exparejas o familares. El conocimiento previo entre víctimas y victimario es un factor importante en el momento de definir que un delito tiene el agravante de género. Por eso no toda muerte violenta de una mujer es considerada como relacionada a un crimen de odio. El femicidio, de todas maneras, en la principal causa de asesinatos de mujeres en territorio bonaerense, donde se cometieron 78 de los 200 homicidios que llevaron esa calificación en 2025, de acuerdo con las cifras de la Corte Suprema.
En total, 129 mujeres fueron asesinadas en el consignado período en los diferentes distritos judiciales bonaerenses. Como se consignó, 78 casos fueron calificados como femicidios, aunque otros 15 bordean alguna clase de violencia interpersonal o intrafamiliar. Más allá de esas muertes por género, hubo 20 víctimas femeninas en robos y seis por ajustes de cuentas relacionados con la venta de drogas. Cuatro mujeres murieron arrolladas por conductores que actuaron en forma temeraria y dos fueron abatidas por policías en asaltos. Del resto de las víctimas no se pudo establecer la causa del crimen.
La violencia extrema contra las mujeres representó casi el 10 por ciento de los 808 homicidios dolosos registrados en Buenos Aires durante 2025. Si se toman en cuenta todas las muertes de mujeres derivadas de delitos, ese porcentaje se eleva al 16.
Las cifras de homicidios, tanto en la cuenta general como en el específico caso de los femicidios, sigue una línea descendente en los últimos años en territorio bonaerense, de acuerdo con las estadísticas surgidas desde las fiscalías de todos los distritos judiciales. Sin embargo, los datos muestran que la violencia de género no sigue ese camino, sino todo lo contrario. En los últimos diez años prácticamente se duplicaron las denuncias.
- Violencia de género