(BUENOS AIRES).- "Aceleramos", transmitió la dirigencia de River en las últimas horas sobre las dos incorporaciones que están más cerca de concretarse para el plantel de Eduardo Coudet: el delantero Ángel Correa y el mediocampista Tobías Andrada. La frase encendió la ilusión en Núñez mientras el reloj avanza hacia el cierre del mercado de pases, previsto para los próximos días.
Correa aparece como la alternativa de mayor jerarquía para potenciar el ataque. Con último paso por Atlético de Madrid, el campeón del mundo le aportaría a Coudet desequilibrio y gol en los metros finales, un sector que el entrenador considera prioritario. La dirigencia trabaja en los detalles finales para que su llegada se transforme en una de las grandes movidas del año.
Andrada, en cambio, es una apuesta a futuro. El volante se perfila como una variante joven y con proyección, pensada para rotar en un calendario exigente. Si bien las charlas avanzaron en las últimas horas, todavía no hay un acuerdo definitivo y las negociaciones continúan abiertas.
El sueño de Almada y la competencia de Flamengo
El gran objetivo de River sigue siendo Thiago Almada, pero la aparición de Flamengo complicó el panorama. El conjunto brasileño también mostró interés por el futbolista de la Selección Argentina y obliga al Millonario a redoblar esfuerzos en una de las operaciones más importantes que tiene sobre la mesa.
El volante ofensivo, de 23 años, viene de disputar minutos en el Atlético de Madrid y su calidad encaja con el perfil que busca Coudet para la creación de juego. La dirigencia de Núñez no baja los brazos y mantiene las gestiones activas, aunque reconoce que la competencia del club carioca encareció la negociación.
El cierre del mercado y los movimientos futuros
La ventana de transferencias se cierra en los próximos días y la dirigencia trabaja contrarreloj. La intención es darle al entrenador las piezas que pidió antes del límite, pero sin descartar movimientos posteriores: si se concreta alguna venta o cesión al exterior, el club podría liberar un cupo y sumar más refuerzos incluso fuera del período formal de pases.
El objetivo de Coudet es terminar de moldear un plantel competitivo para pelear todos los frentes de la temporada. Con la presión de otros grandes del continente moviéndose en el mismo mercado, River apura las gestiones para cerrar incorporaciones de impacto y no depender de las ventanas extraordinarias que puedan abrirse después.