Liberal sin neo

Situación desastrosa para cualquier bolsillo

Se dan hechos y circunstancias que parecen remotas o sin importancia, y sin embargo en el relato e interpretación de la historia serán vistas como desorbitadas y de gran consecuencia. El pasado 19 de agosto, la deuda del Gobierno Federal de Estados Unidos alcanzó y sobrepasó US$40 millones de millones. Hay un desface entre el inglés y el español en la manera de expresar grandes números. Un billón en inglés es mil millones, 1 seguido de 9 ceros, que en español equivale a un millardo. One trillion en inglés es un millón de millones, 1 seguido de 12 ceros; en español es un billón.

La deuda del Gobierno Federal de Estados Unidos equivale a 124% de su PIB, debe más que lo que produce toda la economía en un año; cada ciudadano debe US$117 mil. Tan solo en los pasados 10 meses, la deuda aumentó en US$2 billones, y en menos de 10 años se duplicó: de US$19.95 billones cuando Donald Trump asumió su primer mandato, en enero de 2017, a US$40.05 billones a final de agosto 2026. El gobierno tiene que pedir prestado incluso para pagar los intereses de su deuda, situación desastrosa para cualquier bolsillo.

El bono del tesoro de Estados Unidos, el principal instrumento de deuda, es el activo financiero de refugio y liquidez por excelencia en la economía global, y el US$ es la moneda de reserva, pago y convertibilidad. Ha sido así desde que el dólar desplazó a la libra esterlina británica al concluir la Segunda Guerra Mundial en 1945. Se debe, en gran parte, a la dimensión de la economía estadounidense, su estabilidad política, certeza jurídica, sistema financiero y profundidad de sus mercados de capital.

¿A quién le debe el Gobierno Federal estadounidense? Inversionistas domésticos, fondos de pensiones, fondos mutuos, bancos comerciales, compañías de seguros y particulares son los acreedores de 56.4%, US$22.6 MM de la deuda. La deuda intergubernamental, lo que el gobierno se debe a sí mismo debido a que sus propias agencias o departamentos poseen bonos del gobierno federal, representa 20%, equivalente a US$8 MM. Acreedores extranjeros, gobiernos, bancos centrales e inversionistas internacionales poseen 23.6% de la deuda, US$9.3 MM. Los principales acreedores son Japón, con US$1.12 MM; Reino Unido, 940 millardos; y China, 633 millardos. La mayor parte de las reservas internacionales del Banco de Guatemala están invertidas en instrumentos financieros denominados en US$.

La principal causa de la inflación en Estados Unidos es el gasto público deficitario y excesiva emisión monetaria. El nivel y crecimiento de la deuda succiona recursos productivos para dirigirlos a gasto público, aumenta las tasas de interés que encarecen el crédito comercial y de consumo y causan más presión inflacionaria. En severas coyunturas como la crisis financiera de 2008-9 y el covid, el gobierno estadounidense respondió con masivos aumentos de gasto público, endeudamiento y emisión monetaria. Los aumentos de gasto para enfrentar crisis no regresan a su nivel anterior cuando la emergencia pasa. El poder adquisitivo del dólar se ha erosionado.

El Congreso estadounidense no da muestras de intención, voluntad o coraje para corregir el rumbo de gasto y deuda. Nadie gana elecciones prometiendo recortar o eliminar lo que el gobierno dispensa. Aumentar impuestos puede recaudar más fondos en el corto plazo, pero en el largo y mediano hace disminuir la inversión y producción, agravando lo que pretendía corregir. La única opción segura y efectiva es reducir el gasto público; un nudo muy difícil de deshacer. No será hoy, ni mañana, pero se está cocinando una severa corrección.

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