La tarea que le tocó a la selección helvética se presentaba complicada. Había que ganar a los vigentes campeones del mundo y los tuvieron contra las cuerdas un buen rato. Hasta la prórroga. A Argentina le valió la calidad de alguno de sus jugadores para ganar 3-1 y apear a la meritoria Suiza de la Copa del Mundo. Con este adiós en cuartos también se despide Manuel Akanji (19/7/1995 - Neftenbach, Suiza), un central experimentado que desde 2018 ha pasado por Borussia Dortmund y Manchester City y ahora está cedido al Inter de Milán y que, además de anular a los delanteros con su anticipación, posee un don del que reniega: su extraordinaria capacidad para el cálculo mental.
Un talento innato
Puesto a prueba en Sky Sports cuando militaba en el Dortmund, llegó a resolver varias operaciones de multiplicación y sumas complejas propuestas por colaboradores antes de que el presentador la encontrase con una calculadora. En otra ocasión, el público planteó un problema matemático en directo y Akanji escuchó el enunciado y dio con la solución también antes de que el presentador pudiera teclear la operación completa en la calculadora. Esta destreza le ha presentado al mundo como un prodigio de las matemáticas que, si bien en un principio se prestaba a realizar, acabó por agobiarle. Cuando debía ser entrevistado en televisión, suplicaba que no le pidieran cálculos y ha expresado reservas respecto a convertirse en una atracción por este motivo ya que le gustaría que las conversaciones girasen entorno a su capacidad futbolística y su carrera deportiva.

En una ocasión explicó que esta habilidad surgió en la infancia cuando, en las competiciones infantiles en el aula y con otras escuelas, era el líder del equipo y siempre estaba un peldaño por encima de los demás. También contó que su padre tuvo algo que ver en su práctica mental. Su padre emigró desde Nigeria a Suiza y, dedicándose al sector financiero, instó a que el joven Manuel también se concentrase en los estudios más allá de su vocación deportiva. Akanji ha mencionado que le insistieron de que tuviera opciones abiertas para el futuro y ya de niño se entretenía realizando combinaciones matemáticas con las matrículas de los coches, los precios de los productos en los supermercados y cualquier combinación numérica que encontraba.
De hecho, Pep Guardiola, que lo tuvo en el City, elogió su rapidez mental y su coeficiente intelectual por cómo asimilaba las jugadas tácticas, algo que muchos futbolistas que estuvieron bajo sus órdenes les costaba asimilar y llegaron a renunciar. Auguramos un futuro gran entrenador que puede hacer evolucionar el fútbol.
Crack del golf y empresario
Murat Yakin (15/9/1974 - Basilea, Suiza), entrenador de Suiza en el Mundial de 2026, empezó su carrera futbolística en el Grasshoppers en 1992 y pasó por el Stuttgart, el Fenerbahçe, Basilea y Kaiserslautern sin mucho éxito, pero regresó al Basilea, donde fue capitán y ganó tres títulos de liga y dos copas. Jugó en la selección y se retiró tras 49 partidos internacionales.

Luego empezó su andadura como técnico hasta llegar a la selección en 2021. En 2022, como agradecimiento al empate de Irlanda del Norte con Italia que les brindaba ir al Mundial de Qatar, repartió personalmente 9 kilos de chocolatinas suizas en la federación norirlandesa. Pero donde sorprendentemente Yakin se ha convertido en un experto es en el golf ya que consiguió un hándicap excelente en 2022 con un 9.9 y participó en el ProAm del Omega European Masters en Crans-Montana (Suiza). Empezó de joven, combinando con la pelota, a practicar golf en los campos de Wädenswil, cerca del lago de Zúrich y no lo ha dejado nunca.
Además es socio de una empresa de colchones del tipo boxspring, un modelo que se caracteriza porque se distribuye comprimido para abaratar costes de espacio y transporte. Los descubrió cuando estaba de vacaciones con su familia en Turquía, donde encontró un sueño placentero, se interesó y se unió a otros socios para crear la empresa. Quizás su éxito en este Mundial viene precedido de un buen descanso.