El aire acondicionado es uno de los elementos de confort claves de un vehículo; valoras su importancia al montarte un día de calor en uno de los automóviles antiguos que aún no lo incorporaba. Por ello, antes de adquirir un vehículo, hay que realizar las comprobaciones pertinentes para que no te timen y tengas que experimentar en tus propias carnes lo que supone circular sin el aire.
El conocido mecánico Juan José Ebenezer explica en uno de sus videos que el aire acondicionado de un coche puede dar problemas pese a que su apariencia refleje un buen funcionamiento e indica las cuatro revisiones que hay que realizar para asegurarte de que el sistema responde correctamente.
¿Qué hay que hacer para asegurarse de que no hay problemas en el aire acondicionado de un coche?
En primer lugar, hay que comprobar cómo huele al encenderlo. El mecánico señala que, sobre todo, la primera vez que se activa el aire acondicionado, se debe "estar pendiente del olor que suelta". Si al encenderlo se percibe un olor desagradable, "a pies", es un síntoma claro de que hay presencia de bacterias y moho acumulados en el circuito. Aunque esto no significa que el sistema esté roto o funcione mal, sí advierte de que es urgente realizar una desinfección y limpieza del circuito con un producto bactericida.
Esta acumulación de microorganismos se produce por la propia condensación y humedad que se genera en el evaporador del sistema. Para evitar que este problema vaya a más o prevenirlo en el día a día, Ebenezer aconseja adoptar un hábito muy sencillo: apagar el botón del aire acondicionado unos segundos antes de llegar a destino, manteniendo el ventilador encendido. De esta forma, el flujo de aire ayuda a secar por completo el evaporador antes de estacionar el vehículo.
En segundo lugar, hay que verificar el rendimiento térmico del sistema bajo diferentes condiciones de funcionamiento del motor. El especialista señala que la segunda comprobación consiste en "comprobar tanto a ralentí como en circulación si el coche empieza a enfriar y enfría".
Un aire acondicionado en buen estado debe ser capaz de emitir aire frío de forma constante, tanto con el coche completamente detenido como en marcha por carretera. Según advierte el mecánico, "no puede ocurrir que el coche en parado no enfríe y que en carretera sí o viceversa". Si el sistema se desconecta o comienza a expulsar aire caliente de forma brusca tras un inicio correcto, podría existir un problema de refrigeración insuficiente o una obstrucción en la parte frontal del coche.
Más comprobaciones a realizar en el aire acondicionado del coche
La tercera fase del examen requiere salir del habitáculo y realizar dos comprobaciones en el exterior del vehículo:
- Por un lado, con el motor encendido y el aire acondicionado conectado en un día caluroso, el ventilador del radiador exterior debe saltar. Esto es necesario para aliviar el exceso de presión en el circuito. En algunos modelos, este ventilador funciona de forma constante, mientras que en otros se activa temporalmente para bajar la presión y luego se detiene. Según explica el mecánico, "pegar la oreja" para verificar que funciona ayuda a comprobar que el sistema está regulando bien la presión.
- Por otro lado, si el aire acondicionado lleva un tiempo encendido, hay que observar si cae agua al suelo en la zona media del coche. Es una buena señal; el charco o el goteo demuestra que el conducto de desagüe está limpio y libre de taponamientos. Si no goteara, esa agua condensada terminaría acumulándose dentro del habitáculo, lo cual puede derivar en que se desborde y moje los pies del copiloto o genere más bacterias por la humedad.
Finalmente, para aquellos compradores que deseen ir un paso más allá, Ebenezer propone un método más exacto y muy barato: utilizar un termómetro digital de cocina para medir la temperatura que genera.
Para ello, se deben seguir estos pasos:
- Cerrar las rejillas de ventilación laterales del salpicadero para concentrar todo el caudal de aire en los difusores centrales.
- Configurar la climatización en modo manual, con el ventilador a velocidad media y la temperatura seleccionada al mínimo.
- Introducir la sonda metálica del termómetro en la rejilla central y esperar a que la lectura de temperatura se estabilice.
Bajo estas condiciones, e independientemente de la temperatura ambiente exterior, un sistema en perfecto estado debe ser capaz de soplar aire a una temperatura de entre 3 y 6 ºC. Pero ojo, en palabras del propio mecánico: "Eso sería lo ideal. Si salen 8 o 9 ºC, dependiendo del coche, no quiere decir que esté mal. Y si sale 1 ºC, tampoco quiere decir que esté mal, quiere decir que enfría muy bien".