El eclipse solar del 12 de agosto de 2026 volverá a situar a España ante un fenómeno astronómico excepcional. Sanidad advierte de que observar el Sol sin la protección adecuada puede provocar daños graves, indoloros y probablemente irreversibles en la retina.
España no contempla un eclipse total de Sol desde 1959, cuando únicamente pudo verse desde Canarias. Para encontrar un acontecimiento de estas características visible desde la Península hay que retroceder hasta 1912. La cita de agosto será, además, la primera de una secuencia extraordinaria: el 2 de agosto de 2027 tendrá lugar otro eclipse total y el 26 de enero de 2028 se producirá uno anular.
El Ministerio de Sanidad alerta de que mirar directamente al Sol puede causar una lesión retiniana potencialmente irreversible. El daño responde principalmente a un proceso fototóxico provocado por la exposición a radiaciones de onda corta y puede derivar en fotoretinitis o retinopatía solar.
Una de las particularidades de esta lesión es que puede producirse sin dolor, lo que facilita que la persona prolongue la exposición sin advertir el peligro. Entre los síntomas más habituales aparecen una mancha en el centro de la visión, pérdida de agudeza visual, molestias ante la luz, percepción deformada de los objetos y alteraciones en la apreciación de los colores.
Cómo proteger los ojos durante el eclipse solar
Para reducir el riesgo, la Sociedad Española de Oftalmología recomienda no contemplar el Sol directamente sin una protección específica. Las gafas o visores destinados a eclipses deben cumplir la norma EN ISO 12312-2 y mostrar el correspondiente marcado CE. Sanidad recuerda que las gafas de sol convencionales no sirven para esta finalidad. Tampoco ofrecen garantías los sistemas caseros o materiales improvisados, aunque puedan reducir aparentemente la intensidad de la luz.
Las observaciones deben realizarse durante periodos breves y de manera intermitente. Antes de usar las gafas, conviene comprobar que no presentan dobleces, perforaciones, arañazos, raspaduras ni roturas. El Ministerio de Sanidad también indica que pueden probarse previamente mirando una bombilla incandescente. Los menores necesitan una vigilancia estrecha para asegurar que mantienen correctamente colocada la protección ocular durante toda la observación.
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El uso de instrumentos ópticos requiere precauciones adicionales. Los telescopios, prismáticos y cámaras deben incorporar filtros solares específicos en su parte frontal, es decir, en la entrada de luz. Utilizar solamente unas gafas homologadas mientras se mira a través de estos dispositivos no proporciona una protección suficiente.
Qué hacer si aparecen molestias
Las consecuencias no siempre se perciben en el momento y, una vez producido el daño, este puede resultar permanente. «Ante la aparición de síntomas visuales tras la observación del eclipse, se recomienda acudir a un centro hospitalario con servicio de oftalmología para una valoración precoz», señala el Ministerio de Sanidad.
La prevención será, por tanto, la principal medida para disfrutar del eclipse solar del 12 de agosto sin poner en peligro la vista: protección homologada, filtros apropiados para cualquier instrumento óptico, exposiciones cortas y supervisión especial de los niños.
El eclipse solar del 12 de agosto de 2026 volverá a situar a España ante un fenómeno astronómico excepcional. Sanidad advierte de que observar el Sol sin la protección adecuada puede provocar daños graves, indoloros y probablemente irreversibles en la retina.