Bogotá, 29 ago (EFE).- La Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán) aseguró este sábado que el país debe aprovechar que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, autorizó la importación de 300.000 toneladas de carne de res libre de aranceles extracuota.

Fedegán señaló en un comunicado que "Estados Unidos atraviesa una escasez de ganado y de carne sin precedentes" y "Colombia tiene toda la capacidad para suministrarles esta proteína con inmejorable calidad: animales alimentados 100 % de manera natural, ganadería sostenible y razas élite".

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Trump aseguró el pasado 21 de agosto que permitirá importar temporalmente hasta 300.000 toneladas métricas de carne de res libre de aranceles extracuota, que se venderá a un 25 % por debajo del precio actual del mercado, en un intento por reducir los elevados costes de la carne molida a nivel nacional.

El mandatario anunció "el cierre de un acuerdo para rebajar considerablemente el precio de la carne molida de res destinado a las familias trabajadoras estadounidenses" en su red Truth Social.

En ese sentido, el presidente ejecutivo de Fedegán, José Félix Lafaurie, afirmó hoy que "es ahora o nunca" y que la admisibilidad sanitaria que puede dar acceso al mercado estadounidense a los ganaderos colombianos "no puede seguir patinando entre trámites y estudios".

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"No pretendemos preferencias ni desconocer exigencias sanitarias, solo que reconozcan el acceso a los subproductos cárnicos originarios de Colombia", dijo Lafaurie, quien invitó a las diferentes entidades gubernamentales a trabajar con los ganaderos para evaluar los pendientes relacionados con la admisibilidad sanitaria de la carne a Estados Unidos.

Trump no precisó los términos del acuerdo, quiénes forman parte del trato o qué países se verán beneficiados por la reducción arancelaria. De momento, ni la Casa Blanca ni el Departamento de Agricultura han compartido detalles.

El promedio nacional de los precios de la carne molida de res en EE.UU. fue de unos 6,8 dólares por libra en julio pasado, según datos del Buró de Estadísticas Laborales (BLS), en gran parte debido a la baja disponibilidad de ganado en el país.

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Desde que regresó al poder, el republicano ha librado una guerra comercial contra los socios comerciales de Washington, dentro de la que impuso aranceles considerados recíprocos que luego fueron declarados ilegales en su mayoría por la Corte Suprema.

Tras ese revés, Trump ordenó imponer una tasa global temporal del 10 % que expiró el pasado julio, tras lo que se aplicaron aranceles de entre el 10 % y el 12,5 % a las importaciones procedentes de 60 economías argumentando que hacen "esfuerzos insuficientes para combatir el trabajo forzoso".

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Sin embargo, la carne vacuna quedó eximida de este gravamen. Estados Unidos es el mayor consumidor mundial de esta carne.

Brasil, Australia, Canadá, México, Nueva Zelanda y Uruguay son los mayores proveedores de este rubro a Estados Unidos en lo que va de año. EFE