La llegada de migrantes a Ceuta ha vuelto a situar al límite tanto a los recursos de acogida como a los dispositivos de control de fronteras de la región. Desde el Gobierno ceutí han calificado la situación de "crisis migratoria", por el aluvión de entradas de migrantes a nado, medio por el cual más de 1.500 personas, mayores y menores de edad, han logrado acceder irregularmente a la ciudad autónoma en los últimos nueve días. Solo desde la medianoche del martes hasta las 15.00 de este miércoles han sido rescatados 117 inmigrantes cuando pretendían entrar a nado a la ciudad ceutí desde Marruecos.
Actualmente, el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) se encuentra gestionando unas instalaciones que superan ya los 700 residentes pese a contar con 512 plazas. A la saturación del interior del centro se suma el caos de sus inmediaciones, donde más de 400 personas se encontraban este miércoles a la espera de ser dadas de alta, según fuentes policiales. Un grupo de 39 migrantes, en su mayoría de origen subsahariano, abandonaban el CETI para poner rumbo a otras comunidades autónomas, una práctica habitual para 'descongestionar' un centro que se encuentra saturado varias veces al año.
En este contexto, la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) denuncia a 20minutos una situación de "absoluto drama humanitario" que puede acarrear una "auténtica tragedia". Desde la asociación reclaman más "medios materiales y recursos humanos" para hacer frente al aumento de entradas a nado desde Marruecos. "Hay grandes corrientes, espigones… estamos ante una posible tragedia humanitaria", narran desde AUGC, señalando que en las costas ceutíes se ven llegar a "niños pequeños y a gente desesperada" cada día.
La situación se produce después de que el Tribunal Supremo confirmara en 2024 que los migrantes que acceden a Ceuta por mar tienen derecho a asistencia letrada y a la apertura de un procedimiento administrativo antes de decidir sobre su devolución o expulsión. Desde AUGC no quieren "cuestionar ninguna sentencia" pero el cierre de esta vía de devolución, consideran, genera un "efecto llamada" y que los migrantes "son conscientes de esta situación, que impide el Acuerdo de Entrega Rápida con Marruecos".
Según relatan, el cambio de protocolo ha alterado por completo el trabajo diario del Servicio Marítimo. "Los agentes dicen que están haciendo de taxistas, llevando a los nadadores a la comisaria" afirman, mientras sostienen que los efectivos se sienten "abandonados institucionalmente" y que siguen siendo prácticamente los mismos que cuando la situación era mucho menos intensa. En relación al CETI, "ya estaba saturado de antes, y esta situación no ayuda a paliarlo".
Según ha podido comprobar EFE, la continua entrada de migrantes por la vía marítima ha motivado que la carretera de acceso al CETI se haya convertido en un campamento improvisado de jóvenes marroquíes y argelinos y, en menor medida, subsaharianos, que aguardan su acceso al interior de las instalaciones habilitadas por el Gobierno.
La S-42, embarcación de 500.000 euros que sigue parada
A la tensión operativa se suma la situación de la nueva embarcación S-42. La lancha fue presentada el 19 de junio por el delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez Triano, dentro de una inversión de 500.000 euros destinada a reforzar el Servicio Marítimo de Ceuta, que ya contaba con otras dos embarcaciones de tipo Sierra y dos patrulleras medias. Durante el acto oficial, Triano enmarcó la adquisición en la apuesta del Ejecutivo por mejorar los medios de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para afrontar el control fronterizo, el rescate de migrantes y la lucha contra el narcotráfico.
Sin embargo, según denuncia AUGC, la embarcación "nunca ha llegado a incorporarse del todo al servicio y apenas pudo navegar un día". Actualmente permanece en el Varadero del Muelle Alfau debido a varias fisuras en los globos neumáticos que se habrían producido durante la navegación. En este sentido, los agentes consideran que solo agrava "la falta de medios que tenemos" y aseguran que les "ha desmoronado por completo".
Desde AUGC señalan que esta situación era esperable tras el fallo del Supremo, "tras cerrar esa vía de devolución". "Entendemos que se podía prever algo así tras la sentencia del Supremo, que iba a generar una situación peligrosa en verano, que es cuando crecen las entradas por la ruta marítima", recalcan. Ante esa situación, reclaman "más recursos, materiales y humanos, y que las embarcaciones funcionen".
Ceuta califica de "extremadamente grave" su situación
El Gobierno de Ceuta ha calificado de "extremadamente grave" la situación que atraviesa la ciudad y ha solicitado medidas urgentes al Gobierno de la nación para atender la emergencia. El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas (PP), ha reclamado este miércoles una acción "contundente y sin dilación" al Estado ante la "dimensión de la crisis migratoria" que, según los datos del Gobierno de la ciudad autónoma, ha provocado ya la entrada de más de 1.500 migrantes en poco más de una semana.
El presidente ceutí ha dicho que "los datos hablan por sí solos", al señalar que se han registrado más de 1.500 entradas de adultos y menores, los centros de acogida están "saturados y colapsados, no cabe nadie más" y el flujo de entradas es de más de 200 personas al día, mientras que en el área de Menores la sobreocupación es del 1.600%. "Si se mantiene el flujo actual de entradas, en breve estaremos en unas cifras parecidas al episodio de mayo de 2021", cuando entraron ilegalmente por la frontera ceutí más de 12.000 personas, ha dicho.
Por todo ello, el Gobierno de Ceuta ha elaborado una propuesta de actuación frente a esta situación, que destaca la necesidad de "modificar cuanto antes la Ley de Extranjería" y sugieren recuperar la figura del rechazo en frontera, iniciar traslados de adultos y menores a otras comunidades autónomas, reforzar los medios materiales y humanos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad e intensificar la colaboración con las autoridades marroquíes para que contengan las entradas irregulares. El presidente de Ceuta ha manifestado la necesidad de establecer un "mando único" para, "de manera eficaz y ágil, coordinar la crisis".