No hace falta esperar las vacaciones ni organizar un viaje de varios días para alejarse del ruido de la ciudad. A pocos kilómetros de los principales centros urbanos existen enormes espacios naturales donde caminar, observar animales y pasar algunas horas rodeado de verde.
La provincia de Buenos Aires cuenta con una alternativa especialmente atractiva para estos planes: más de 5.000 hectáreas protegidas donde conviven humedales, pastizales y bosques. Además, su cercanía con la Capital permite pensar la visita incluso como un paseo por el día.
Senderos, humedales y fauna silvestre: el Parque Nacional que sorprende muy cerca de CABA
El Parque Nacional Ciervo de los Pantanos se encuentra en el partido de Campana, a aproximadamente 70 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires.
Para llegar en auto hay que tomar la Ruta Panamericana (RN 9) hasta Rómulo Otamendi, a la altura del kilómetro 67,5, y desde allí recorrer unos dos kilómetros hasta el ingreso.
También es posible llegar en transporte público: el tren Mitre, ramal Zárate, llega hasta la estación Rómulo Otamendi, ubicada a unos 600 metros del portal mediante un trayecto peatonal agreste.
Su gran protagonista es el ciervo de los pantanos, el mayor cérvido nativo de Sudamérica y especie emblemática del área. Sin embargo, no es el único animal que puede aparecer durante el recorrido.
El lugar constituye un refugio para una enorme diversidad de fauna y registra más de 300 especies de aves, por lo que también resulta especialmente atractivo para los aficionados al avistaje.
Una de las mejores maneras de conocerlo es caminando. El sendero Historias del Pastizal, de aproximadamente un kilómetro y dificultad baja, atraviesa el ambiente pampeano y conserva elementos de la antigua Estancia Otamendi, como un molino y un bebedero. El camino termina en un mirador con vistas hacia el humedal y la Laguna Grande.
Otra alternativa es Guardianes de la Barranca, un trayecto de unos 300 metros que se interna en el bosque de barranca y conduce hacia otro hermoso punto panorámico.
También está Recuperando lo Nuestro, un circuito corto y accesible que permite acercarse al vivero donde se producen especies vegetales nativas de la región y se puede conocer más de la naturaleza.
El parque también dispone de áreas de pícnic con mesas, por lo que es posible combinar las caminatas con un almuerzo al aire libre y disfrutar del silencio del lugar.
Además, en el ingreso funciona un Centro de Visitantes instalado en dependencias de la antigua estancia, donde se puede conocer más sobre la biodiversidad y la historia del lugar.
Actualmente, la información oficial indica que el predio abre todos los días de 10 a 18, mientras que los senderos se habilitan entre las 10:30 y las 17.
Además, entre abril y noviembre se considera una de las mejores épocas para visitarlo, especialmente para caminar, observar fauna y realizar actividades al aire libre.
Esto convierte al Parque Nacional Ciervo de los Pantanos en una opción especialmente interesante para una escapada durante los próximos meses.