Locales cerrados, otros que a través de sus ventanas de cristal se ven vacíos y algunas islas desocupadas forman parte del panorama que se observa en el centro comercial del Malecón 2000.
La imagen evidencia espacios sin actividad comercial en distintos puntos del centro comercial, mientras que comerciantes consultados aseguran que el movimiento ya no es el mismo de años anteriores y relacionan esta situación con una disminución de las ventas.
Según la Fundación Malecón 2000, el centro comercial cuenta con 100 locales y 35 islas. De ese total, 85 locales y 30 islas están ocupados, mientras que 15 locales y 5 islas se encuentran disponibles. La ocupación comercial alcanza así el 85 %.
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La Fundación afirmó que la salida de algunos locales del Malecón 2000 también responde a la culminación del periodo de concesión. Una vez finalizado, estos espacios deben entrar en un nuevo proceso de subasta para ser adjudicados nuevamente.
El centro comercial está dividido en cuatro galerías y dispone de locales desde 5 metros cuadrados, mientras que las islas disponibles tienen una superficie de 6 metros cuadrados. El tarifario comercial vigente establece una estructura escalonada según la superficie de cada espacio.
Uno de los principales cambios que perciben los comerciantes está relacionado con el volumen de las compras.
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Un comerciante dedicado a la venta de camisetas explicó que anteriormente los clientes acudían con la intención de adquirir varias prendas, mientras que ahora son más frecuentes las compras puntuales.
Según su experiencia, actualmente algunas personas llegan al centro comercial por una necesidad específica, como comprar una camiseta para una fiesta, en lugar de realizar adquisiciones más grandes. Como ejemplo, recordó que era habitual que una familia acudiera junta y comprara ropa para varios de sus integrantes.
“Antes tenía clientela que venía y me compraba cuatro o cinco prendas. Ahora, a lo mucho se llevan una. No es como antes, que venía el papá con los hijos y les compraba dos mudas de ropa a cada uno”, comentó.
A este escenario se suma la falta de nuevos atractivos que motiven visitas recurrentes al Malecón. El comerciante consideró que muchas personas acuden al sector para pasear, sin necesariamente tener como objetivo ingresar al centro comercial y realizar compras.
“Las personas que vienen a visitar buscan un paseo gratis”, afirmó. A su criterio, después de varias visitas, el lugar pierde capacidad para generar nuevas razones de desplazamiento si no incorpora actividades o atractivos que despierten nuevamente el interés de los visitantes.
En ese sentido, mencionó a La Perla como un ejemplo de una atracción que, cuando fue inaugurada, generó un incremento en el flujo de personas hacia el sector. “No hay un atractivo nuevo, como cuando se inauguró La Perla, que atrajo a personas de todas partes de Guayaquil”, recordó.
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También se refirió a la Aerovía. Aunque reconoció que durante sus primeros meses generó curiosidad entre los ciudadanos, consideró que no logró consolidarse como un atractivo turístico permanente. “No fue diseñada para eso, aunque al principio funcionó como un atractivo temporal porque todos la querían probar”, manifestó.
Los eventos son otro de los aspectos señalados. El comerciante recordó que antes se realizaban actividades en las que se entregaban cupones de descuento a los visitantes, lo que podía favorecer el ingreso de personas hacia los establecimientos comerciales.
Ahora, aunque reconoció que se siguen realizando eventos en el Malecón, sostuvo que estos se concentran cerca de La Perla, a una distancia que, según su percepción, dificulta que los negocios ubicados en el centro comercial puedan aprovechar directamente ese flujo de visitantes.
Los espacios disponibles se adjudican mediante subasta
Los locales e islas que quedan disponibles ingresan a un proceso de subasta para otorgar el derecho de explotación comercial, explicó la Fundación Malecón 2000.
Este mecanismo se realiza en cumplimiento de la “ordenanza municipal que regula la explotación comercial de locales e instalaciones municipales administrados por entidades privadas municipales o en las que el Municipio de Guayaquil tiene participación”, expedida el 20 de agosto de 2009.
La Fundación publica mensualmente las convocatorias de los locales e islas disponibles. En ellas se detalla el listado de espacios, los cánones mínimos desde los cuales parte la subasta y el tipo de negocio que puede proponerse, de acuerdo con el mix comercial del centro comercial.
La adjudicación se otorga al oferente habilitado que presente el valor más alto en su propuesta económica, siempre que haya cumplido previamente con los requisitos establecidos en la convocatoria.
El proceso contempla la presentación de documentos y de la oferta económica en dos sobres cerrados por separado. En el sobre número 1 se incluyen los requisitos para participar en la subasta y en el número 2 se presenta la propuesta económica.
Para las personas naturales, entre los requisitos se encuentran una carta dirigida al gerente comercial de la Fundación expresando el interés en participar; copia de la cédula y certificado de votación actualizado -o pasaporte en el caso de extranjeros-; referencias bancarias, comerciales y personales; documentación relacionada con el inmueble donde reside; una planilla de servicio básico del domicilio; la garantía de seriedad de oferta por el monto establecido en la convocatoria y los formularios de Conozca su Cliente y de licitud de fondos.
En el caso de las personas jurídicas, se solicitan, entre otros documentos, la escritura de constitución de la compañía o estatuto vigente; nombramiento del representante legal; Registro Único de Contribuyentes; documentos de identificación del representante legal; información financiera de la compañía; referencias bancarias, comerciales y personales; documentación del inmueble donde tiene su domicilio la empresa; una planilla de servicio básico; la garantía de seriedad de oferta y los formularios de Conozca su Cliente y de licitud de fondos.
96 espacios adjudicados entre 2025 y julio de 2026
La Fundación Malecón 2000 informó que durante 2025 se realizaron cinco subastas, en las que se adjudicaron 68 espacios comerciales.
En 2026, con corte a julio, se han realizado otras cuatro subastas, con 28 espacios adjudicados. En total, entre ambos periodos se han adjudicado 96 espacios mediante estos procesos.
Los datos muestran que, pese a la disponibilidad actual de espacios, la administración mantiene procesos periódicos para incorporar nuevos negocios al centro comercial.
Preocupación por costos y competencia
El costo de mantener los locales también aparece entre las preocupaciones expresadas por los comerciantes. Los consultados afirmaron que los valores de los arriendos han aumentado, aunque esta situación no ha sido confirmada por la administración de la Fundación Malecón 2000.
Uno de los comerciantes consultados señaló que paga $ 700 mensuales por un espacio para la venta de camisetas deportivas. A ese valor se suman $ 25 correspondientes al consumo de electricidad, por lo que su gasto mensual llega a $ 725.
“No es muy rentable porque las ventas han caído. La gente llega al Malecón a pasear nomás, en realidad, ya no compran o consumen como antes”, manifestó. Añadió que los mayores picos de movimiento se registran durante los fines de semana.
Los comerciantes también mencionan la competencia de establecimientos conocidos como “malls chinos” dentro del escenario que enfrentan los negocios del centro de Guayaquil. Consideraron que estos comercios representan una dificultad adicional porque pueden ofrecer productos a precios que resulta complicado de igualar.
Las ventas han disminuido entre 40 % y 50 %, según los comerciantes consultados. Para ellos, la presencia de espacios sin actividad responde a un escenario en el que los clientes compran menos, el flujo comercial ha cambiado y existen menos motivos para visitar repetidamente el sector.
Actividades para atraer visitantes
La Fundación Malecón 2000 señaló que mantiene una agenda permanente de actividades en el centro comercial, con presentaciones musicales, participación de artistas locales y activaciones en fechas especiales.
Además, durante septiembre incorporó La Bota al Paso, una propuesta cultural que lleva pequeñas intervenciones teatrales y espectáculos de la sala La Bota al centro comercial.
El objetivo es dinamizar el espacio, generar mayor visibilidad para los artistas y ofrecer nuevas alternativas de entretenimiento a los visitantes. La propuesta busca integrar cultura, entretenimiento y comercio para generar nuevas experiencias para quienes recorren el Malecón. (I)