
La vulnerabilidad del Distrito Central frente a lluvias intensas, deslizamientos e inundaciones ha colocado la prevención de desastres entre los principales desafíos de la ciudad.
Por esa razón se anunció una nueva etapa de trabajo para mejorar la identificación de riesgos y fortalecer las capacidades de actuación antes de que ocurra una emergencia.
PUBLICIDAD
La estrategia contempla asistencia técnica y cooperación internacional para incorporar nuevas herramientas al sistema de gestión de riesgos de la capital.
El objetivo es contar con información más precisa para determinar dónde existen mayores amenazas y usar esos datos en la planificación del territorio y en las acciones de prevención.
El alcalde del Distrito Central, Juan Diego Zelaya, señaló que el esfuerzo busca reforzar las acciones que ya se desarrollan en la capital y enfocarlas en la protección de vidas humanas.
“Hoy firmamos este importante convenio para el tema de prevención y mitigación de desastres, gestión de riesgo, adaptación climática”, expresó.
Uno de los principales componentes de la iniciativa será la generación y actualización de información que permita conocer con mayor precisión los riesgos que enfrentan distintos sectores del Distrito Central.
PUBLICIDAD
Para ello se contempla la elaboración de diagnósticos y mapas, herramientas que pueden servir como insumos para la toma de decisiones relacionadas con el crecimiento urbano, la infraestructura y la prevención de emergencias.
La representante de ONU-Hábitat para México, Cuba y Centroamérica, Fernanda Lonardoni, explicó que el propósito es que la planificación territorial permita anticiparse a las amenazas y no limitarse a responder cuando los desastres ya han ocurrido.
“Tenemos un compromiso con un futuro urbano resiliente, donde la planificación del territorio llegue antes que el riesgo”, manifestó.
Este enfoque adquiere especial relevancia en una ciudad donde el crecimiento urbano y las condiciones geográficas pueden aumentar la exposición de comunidades e infraestructura a distintos tipos de amenazas.
PUBLICIDAD

La iniciativa también contempla desarrollar herramientas que permitan usar esos datos para tomar decisiones y fortalecer las capacidades de las instituciones responsables de la prevención.
Entre los componentes planteados figuran los diagnósticos, la elaboración de mapas de riesgo, el desarrollo de herramientas técnicas y la búsqueda de soluciones financieras relacionadas con la gestión de riesgos.
Otro elemento considerado será la capacitación del personal encargado de analizar las amenazas que afectan a la ciudad. El embajador de España en Honduras, Guillermo Escribano, destacó que la formación de especialistas será necesaria para que la información generada pueda convertirse en acciones concretas.
PUBLICIDAD
“Es fundamental la formación, la capacitación de todas las personas que vayan a ser los expertos que analicen los riesgos climatológicos y de otro tipo que afectan a nuestras grandes ciudades”, señaló.

Más allá de la respuesta ante una inundación, un deslizamiento u otro fenómeno, la estrategia plantea fortalecer las acciones que pueden realizarse antes de que ocurra una emergencia.
Esto implica mejorar la capacidad para reconocer amenazas, identificar a las poblaciones y zonas expuestas, incorporar criterios de riesgo en la planificación urbana y preparar a personal especializado para interpretar la información disponible.
El cambio climático plantea nuevos retos para las ciudades, en particular en materia de lluvias extremas, inundaciones, deslizamientos y otros fenómenos que pueden generar pérdidas humanas y materiales.
PUBLICIDAD