La iniciativa, impulsada por el diputado de la Coalición Cívica Luciano Bugallo, apunta a frenar las incursiones de bandas organizadas en campos de la provincia. Propone fuertes multas, decomisos y secuestros de vehículos para proteger la propiedad privada, la fauna y la seguridad de las familias rurales.

13 de julio 2026, 20:47hs

Invasión a la propiedad privada. El accionar de los cazadores furtivos no solo daña la fauna, sino que destruye la infraestructura de los establecimientos rurales. (Foto: Captura de Video).

Invasión a la propiedad privada. El accionar de los cazadores furtivos no solo daña la fauna, sino que destruye la infraestructura de los establecimientos rurales. (Foto: Captura de Video).

La creciente ola de inseguridad rural en el territorio bonaerense sumó un nuevo capítulo en la legislatura provincial.

Frente a un escenario donde los productores denuncian sentirse desprotegidos ante el accionar impune de cuadrillas y cazadores ilegales, el diputado provincial de la Coalición Cívica, Luciano Bugallo, presentó un proyecto de ley con el objetivo de prohibir y sancionar de manera drástica la caza de animales silvestres dentro de establecimientos privados de la provincia de Buenos Aires.

La iniciativa, identificada bajo el número de expediente D-2534/26-27 y acompañada por su par de bloque Andrés De Leo, busca dar una respuesta contundente a una problemática histórica que en el último tiempo ha escalado en violencia y organización.

“Queremos prohibir de manera expresa y definitiva la caza en todo predio privado en la Provincia, estableciendo un régimen sancionatorio específico destinado a proteger la seguridad rural, la propiedad privada y el bienestar animal y fauna silvestre”, fundamentó Bugallo tras la presentación formal del proyecto en la ciudad de La Plata.

Luciano Bugallo, diputado provincial. (Foto: luchobugallo.com.ar/

Luciano Bugallo, diputado provincial. (Foto: luchobugallo.com.ar/

Invasión a la propiedad privada y castigos severos

Desde hace años, los partidos del interior bonaerense sufren las consecuencias de la caza furtiva, especialmente aquella que se realiza bajo la modalidad de cuadrillas equipadas con perros galgos.

Esta actividad ya no se asocia a un mero hecho aislado de subsistencia, sino a bandas organizadas que operan de noche, se movilizan en vehículos preparados para el terreno rural e ingresan de manera violenta e ilegítima rompiendo alambrados, tranqueras y candados.

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Para los trabajadores de la tierra y sus familias, la presencia de estos grupos armados o con jaurías genera un clima de constante temor y peligro físico dentro de sus propios hogares.

La caza con galgos en la mira. El proyecto busca frenar las violentas incursiones de cuadrillas con jaurías que rompen alambrados y atentan contra la fauna local. (Foto: IG Corazones vagabundos).

La caza con galgos en la mira. El proyecto busca frenar las violentas incursiones de cuadrillas con jaurías que rompen alambrados y atentan contra la fauna local. (Foto: IG Corazones vagabundos).

La gravedad de la situación actual fue respaldada recientemente por el Foro de Seguridad Rural Argentino (FOSERA), que a través de un documento público manifestó su profunda preocupación por la reiteración de estos episodios y el desamparo que sufren los pobladores del campo.

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Si bien el actual Código Rural de la provincia (Decreto-Ley N° 10.081/83) ya prohíbe la formación de cuadrillas y la caza nocturna, los legisladores de la oposición aseguran que las herramientas legales vigentes quedaron totalmente obsoletas y resultan insuficientes para desalentar el delito, operando casi como simples contravenciones menores que no frenan a los infractores.

Para revertir esta impunidad, el proyecto de Bugallo propone tipificar estas conductas bajo la figura de “contravención grave contra la seguridad rural”.

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La reforma prevé la aplicación de sanciones económicas de alto impacto, el decomiso de las armas o elementos de caza, el secuestro preventivo de los vehículos automotores utilizados para cometer la infracción y la inhabilitación especial para los involucrados.

Además, se contempla un régimen penal fuertemente agravado cuando se verifique que la actividad fue planificada por tres o más personas, se ejecute en horarios nocturnos, se utilicen vehículos para la persecución, se actúe dentro de áreas protegidas o se consume el ingreso clandestino a campos ajenos, llevando las penas y multas a un nivel que verdaderamente asuste al delincuente rural.