(BUENOS AIRES).- Diego Forlán asumió como entrenador interino del seleccionado mayor de Uruguay y de la Sub 20, y su llegada abrió una posibilidad que excede la transición. La Asociación Uruguaya de Fútbol analiza usar estos meses para evaluar si el exdelantero puede quedar al frente de la selección mayor de manera definitiva. La definición todavía no está tomada, pero el plan apunta a construir una nueva generación con horizonte en 2030.
El desembarco de Forlán se produjo después de la salida de Marcelo Bielsa, cuyo ciclo terminó tras la eliminación de Uruguay en el Mundial 2026. La AUF eligió para esta etapa a una figura con fuerte identificación con el fútbol uruguayo, luego del cierre del proceso anterior. Aunque el cargo fue planteado como interino, sus responsabilidades abarcan tanto al seleccionado mayor como a la Sub 20.
El presidente de la AUF, Ignacio Alonso, impulsa este esquema para observar el trabajo de Forlán durante los próximos meses. Alonso viene trabajando desde hace algunos años en la incorporación del exdelantero a la estructura de las selecciones nacionales. La intención es aprovechar su experiencia, su identificación con la camiseta uruguaya y el liderazgo que construyó durante su etapa como futbolista.
La continuidad de Forlán más allá del período inicial aparece como la decisión que puede modificar el proyecto de la Celeste. Su tarea incluye dirigir los compromisos amistosos del seleccionado mayor durante las próximas ventanas FIFA y, al mismo tiempo, trabajar con la Sub 20. La doble función le permitiría a la AUF evaluar su capacidad para desarrollar futbolistas y conducir un grupo profesional.
El proyecto hacia 2030
El Mundial 2030 es el horizonte elegido por la AUF para consolidar una estructura de selecciones. La Copa del Mundo tendrá a Uruguay como uno de sus países anfitriones, y el proyecto contempla llegar a esa competencia con una organización estable. Dentro de ese escenario, la posibilidad de que Forlán sea quien dirija a la Celeste en ese torneo ya genera expectativa.
La designación de Forlán sigue siendo interina y la AUF deberá evaluar su desempeño antes de resolver si lo confirma. El respaldo que tiene por su pasado con la camiseta uruguaya no alcanza por sí solo para garantizar la continuidad. El desafío será transformar esa autoridad en resultados y construir una identidad futbolística propia desde el banco.
Luis Suárez también quedó ligado a esta nueva etapa. Forlán no descartó volver a convocar al delantero, que se retiró de la selección en 2024 y mantiene un buen presente en Inter Miami. El entrenador valoró su experiencia y su capacidad goleadora, con lo que dejó abierta una posibilidad que durante el ciclo Bielsa no había estado disponible. La definición sobre ambos caminos dependerá del trabajo en los amistosos y de la evaluación que realice la AUF.