(BUENOS AIRES).- “iba a dejarle dinero al club y no iba a irse libre.” Exequiel Zeballos había expresado esa voluntad mientras Boca analiza renovarle el contrato por un año si no aparece una transferencia en Europa. La salida del atacante se demoró y, al 18 de agosto, la continuidad quedó ligada a la falta de ofertas concretas.

La opción de renovar tomó fuerza después de que se frenaran las alternativas del mercado europeo. El contrato vigente de Zeballos termina a fines de 2026, por lo que el jugador no había aceptado firmar un nuevo vínculo con la intención de ser vendido durante esta ventana. Si finalmente no es transferido, la extensión sería por un año más.

La posibilidad de que Zeballos pasara al Napoli quedó descartada. El club italiano no pudo avanzar por cuestiones vinculadas con las normas de equilibrio financiero, en una operación que contemplaba el pago de 10 millones de dólares. El delantero incluso le había dicho a Rodolfo Arruabarrena que “esperaba irse en breve” y que “ya tenía un vínculo arreglado por cinco años con los italianos.”

Celta de Vigo tampoco concretó su interés y, hasta el momento, no llegó una oferta formal. La negociación se había planteado en torno de siete millones de dólares por la totalidad de la ficha, luego de un ofrecimiento inicial de seis millones, pero el club español no mejoró la propuesta ni avanzó con las conversaciones por el contrato. Por eso, esa alternativa perdió fuerza cuando todavía restan dos semanas para el cierre del libro de pases europeo.

Exequiel Zeballos mantiene desde hace tiempo la intención de jugar en Europa y de dejar Boca, una decisión que comunicó tanto a la dirigencia como a Rodolfo Arruabarrena. La voluntad atribuida al atacante es no marcharse con el pase en su poder en diciembre. Esa postura permitiría que el club conserve una posibilidad de venta futura y que el jugador continúe ligado a la institución.

Rodolfo Arruabarrena le había manifestado a Zeballos que “lo consideraba una pieza clave en su plantel ideal” cuando asumió la dirección técnica. Cuando apareció el interés de Celta, el entrenador le avisó que no lo utilizaría hasta que resolviera su situación, aunque lo mantuvo entrenándose junto al grupo principal. El atacante siguió trabajando con sus compañeros, pero no fue convocado.

Zeballos y su representante podrían iniciar nuevas conversaciones con Boca durante esta semana para definir una renovación. Si no surge una oferta europea antes del cierre del mercado, Arruabarrena lo sumaría al plantel y lo tendría en cuenta para lo que viene. Leonel Flores, además, suele citarlo como una inspiración y cuenta que le pide consejos, una señal del lugar que conserva dentro del grupo pese a no haber sido utilizado.