(BUENOS AIRES).- La negociación por el centrodelantero que busca Boca dejó de ser un rumor y pasó a los números concretos. El Xeneize puso una cifra sobre la mesa, del otro lado respondieron con otra bastante más alta y ahora las partes intentan encontrarse en el medio. Todo, con el reloj del libro de pases corriendo.
Así lo informó el periodista Martín Arévalo en ESPN. Según detalló, ambos clubes comenzaron a negociar formalmente por el pase de Lucas Passerini y estos son los números que, por ahora, se están evaluando.
Los números de la negociación
La propuesta inicial del club de la Ribera fue de 3 millones de dólares por la ficha del delantero. Una cifra que en Córdoba consideraron insuficiente desde el primer momento.
La respuesta de Belgrano llegó rápido y fue ambiciosa. El club cordobés arrancó pidiendo 6 millones de dólares y después ajustó su postura hasta los 5 millones. Es decir, la brecha entre las partes se achicó, pero todavía existe.
Ese movimiento marca un cambio importante respecto a las últimas horas. Hasta ayer no había ninguna oferta formal sobre la mesa y todo se movía en el terreno de las versiones periodísticas.
«Yo no puedo regalar a Passerini»
La postura del club cordobés la había dejado clara su presidente días atrás. Luis Fabián «Luifa» Artime fue contundente al describir el valor de su goleador.
«Hoy Passerini es el Haaland sudamericano. Yo no puedo regalar a Passerini», lanzó el dirigente. Y explicó qué necesita recibir para desprenderse de él: una propuesta que le «alcance para darme vuelta, conseguir un jugador del nivel de Lucas Passerini y que me quede plata».
El delantero, de 32 años, viene de salir campeón del Apertura con el club cordobés. Ese presente explica por qué en Córdoba no quieren malvender.
El reloj que aprieta a los dos
El tiempo es el factor que puede destrabar todo. Artime ya había avisado que no piensa negociar hasta el último minuto: «Quedan 48 horas de libro de pases, nosotros mañana ya no escuchamos más nada».
Su razonamiento es futbolístico. Si vende sobre la hora, se queda sin margen para buscar un reemplazante de jerarquía y arranca el torneo con un hueco en el ataque.
El otro dato que complica la operación
Hay un detalle que encarece cualquier acuerdo. El pase del delantero está repartido entre tres partes distintas.
Belgrano posee el 65% de la ficha, porcentaje que creció hace poco cuando compró un 15% adicional. El 25% pertenece a Unión La Calera de Chile y el 10% restante es del propio futbolista. Cualquier operación deberá contemplar a todos los involucrados.
Mientras tanto, en Boca siguen esperando una respuesta definitiva. Juan Román Riquelme quiere cerrar el nueve antes de que se cierre la ventana y el margen de maniobra se achica hora tras hora.