(BUENOS AIRES).- “La expulsión finalizando el primer tiempo nos ayudó a tener un poco más de control y lo que les pedí en el segundo tiempo era tener paciencia, por suerte en los primeros minutos nos pusimos en ventaja y lo que dije anteriormente, me hubiesen gustado uno o dos goles más. Tuvimos las chances pero no se ha podido lograr, felicito a los jugadores”, dijo Rodolfo Arruabarrena. El técnico le cambió la cara a Boca en el entretiempo y el equipo venció 3 a 1 a Recoleta por la ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana.

Boca tuvo la pelota pero empezó abajo en el marcador y sufrió por errores individuales, un mediocampo descompensado y la distancia entre las líneas. Antes del descanso, la expulsión de Wilfrido Báez dejó a Recoleta con diez jugadores. Con ese escenario, Rodolfo Arruabarrena arriesgó: cambió a Lautaro Blanco por Sebastián Villa y sacó al lateral izquierdo para meter un delantero por ese sector.

A los 49 minutos, Sebastián Villa asistió a Santiago Ascacíbar con un centro desde la izquierda y, segundos después, hizo lo propio con Milton Delgado desde la derecha. El ingreso del colombiano acomodó al equipo: Tomás Aranda pasó a jugar de enganche clásico y Leonel Flores se tiró a la derecha, donde se lo vio más cómodo en sus primeros partidos como profesional.

En el segundo tiempo, otra expulsión de Recoleta, esta vez de Dairoon Mosquera, profundizó el dominio de Boca. El equipo remató 39 veces al arco defendido por Nelson Ferreira y, pese a los tres goles, se quedó con sabor a poco.

Rodolfo Arruabarrena repitió el once por primera vez en su segundo ciclo y Boca encadenó cuatro partidos con buenos rendimientos. El trío Paredes-Delgado-Ascacíbar tiene roles claros: el capitán como eje, el juvenil como rueda de auxilio en defensa y ahora en ataque, y el Ruso como segundo nueve. Merentiel no está haciendo goles, pero resulta importante para el funcionamiento del equipo.

El desafío en los suplentes

El desafío para Rodolfo Arruabarrena será encontrar en los suplentes un nivel similar al que muestran los titulares, pensando en la intensa seguidilla de partidos. El entrenador también admitió que “en este fútbol, los equipos regulares tarde o temprano sacan la diferencia”.

El próximo sábado Boca enfrentará a Platense a las 21.30. El martes a las 19.00, definirá la serie contra Recoleta en el Defensores del Chaco, en Paraguay.