(BUENOS AIRES).- “Lo que se impone es la llegada de un delantero”, confirmó Juan Román Riquelme tras la victoria por Copa Sudamericana, y Boca se mueve en esa dirección. Las negociaciones por un centrodelantero están avanzadas y la dirigencia también inició contactos por Chimy Ávila, que quedó libre del Betis.

El Vasco Arruabarrena reforzó el pedido cada vez que tomó el micrófono y en el club aseguran que la intención es sumar dos atacantes. Para avanzar sin riesgos, sin embargo, primero deben abrirse cupos en el plantel: hasta ahora Boca sumó más bajas que altas en este mercado de pases, que no fue sencillo.

La búsqueda de ese nueve tuvo varios nombres que se cayeron. David Romero quedó lejos porque Tigre pretendía 12 millones de dólares, Lucas Passerini no avanzó ya que Belgrano lo tasó en 5 millones y Luciano Gondou, que reunía consenso entre Riquelme y el cuerpo técnico, tampoco se concretó. Aun así, en el club confían en que las gestiones por el nuevo centrodelantero están muy cerca de cerrarse.

En paralelo creció la opción de Chimy Ávila. El delantero quedó libre del Betis y ya hubo contactos con la dirigencia. Su llegada dependerá de un acuerdo económico y de la certeza de que pueda convivir con el centrodelantero que busca Arruabarrena, que para el cuerpo técnico sigue siendo la prioridad absoluta. Boca se ilusiona con sumar a dos atacantes en esta ventana, pero la ingeniería de salidas condiciona los tiempos.

La ingeniería de las salidas

Para hacer lugar, el club acelera cuatro salidas. Juan Barinaga tiene encaminada su continuidad en Independiente Rivadavia, aunque su baja no liberaría un cupo de incorporación, situación que podría modificarse. Santiago Zampieri, lateral izquierdo de la Reserva, analiza una oferta del fútbol uruguayo y su partida le daría a Boca el primer margen para sumar.

Íker Zufiaurre, que perdió terreno en la Reserva, también podría emigrar a Uruguay. Mientras tanto, el interés de Houston Dynamo por Marcelo Saracchi sigue firme y en las próximas horas podría concretarse su venta definitiva, un movimiento clave porque el lateral ocupa plaza de extranjero. Las salidas de Zampieri y Zufiaurre le abrirían al club los primeros cupos concretos para incorporar.

El caso más resonante es el de Exequiel Zeballos. El Changuito ya arregló su contrato con el Napoli y se irá en esta ventana, pero la transferencia se demora hasta que el equipo italiano venda un jugador para liberar masa salarial por el fair play financiero. Boca recibirá una suma importante por el pase, a meses de que el extremo quede en libertad de acción.

Con la ventana de pases abierta hasta el 31 de julio en su plazo extendido, la chance de incorporar después de esa fecha dependerá de transferir a un futbolista con contrato vigente. La intención de la dirigencia es avanzar por dos refuerzos más, siempre que se concreten las salidas necesarias.