Imagen dividida entre el coreógrafo Arturo Chumbe gesticulando y una fotografía de archivo de María Pía Copello junto al personaje Timoteo

El coreógrafo Arturo Chumbe relata sus experiencias al interpretar al personaje Timoteo en presentaciones junto a la conductora María Pía Copello.

La reconocida figura de la coreografía en Perú, Arturo Chumbe, compartió detalles inéditos sobre los conflictos detrás de cámaras del programa infantil “María Pía y Timoteo”, un espacio emblemático de la televisión nacional. Durante una entrevista con la periodista Andrea Llosa, Chumbe admitió que en más de una decena de ocasiones debió reemplazar a Ricardo Bonilla, intérprete original de Timoteo, debido a los recurrentes enfrentamientos con la conductora María Pía Copello.

El coreógrafo relató que la tensión entre ambos presentadores era tan marcada que, en ciertos ensayos de los musicales, la producción optaba por pedirle que se pusiera el disfraz del popular dragón.

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“María Pía ya contó que en verdad se detestaban”, aseguró Chumbe, refiriéndose a la declaración previa de la animadora sobre la relación con su compañero. Estas diferencias, según su testimonio, complicaban la dinámica de trabajo y obligaban a buscar alternativas para mantener la continuidad de los ensayos y las grabaciones.

Arturo Chumbe, un hombre con tatuajes y las uñas pintadas de negro, está sentado en un sillón teal. Gesticula mientras habla frente a una pared con elementos decorativos y estantes. El video es un segmento de entrevista donde se aborda la confesión del hombre sobre su participación oculta como el personaje Timoteo en bailes. Una imagen en blanco y negro incrustada en pantalla muestra a la conductora María Pía copresentando con el personaje. Se menciona la supuesta mala relación entre la presentadora y el Timoteo original.

Arturo Chumbe detalló que la situación se volvía especialmente tensa durante la preparación de las coreografías musicales. La negativa de Copello a interactuar con Bonilla llevó a que la producción solicitara su intervención para suplir al personaje en al menos diez oportunidades. En sus palabras, la prioridad era que “el musical pudiera salir adelante”, lo que implicaba asumir el papel de Timoteo de manera improvisada para que los niños no percibieran el conflicto entre los conductores.

El bailarín precisó que esta modalidad se implementaba principalmente en los días de grabaciones musicales, cuando los ánimos entre los presentadores se encontraban alterados. Las diferencias, según describió, no solo afectaban el ambiente laboral, sino que también requerían soluciones rápidas para evitar retrasos en el cronograma del programa.

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La entrevista ofreció una mirada poco habitual sobre la realidad de los programas infantiles y los desafíos que enfrentan quienes trabajan en ellos. Chumbe subrayó que las tensiones entre María Pía Copello y Ricardo Bonilla no eran un secreto para el equipo de producción, pero que siempre se buscó preservar la imagen positiva del show ante el público infantil.

Una mujer y un hombre conversan sentados en taburetes altos frente a una barra de bar con botellas de licor al fondo
Arturo Chumbe conversa con la conductora Andrea Llosa en una entrevista sobre su trayectoria en la televisión peruana.

En el mismo diálogo con Andrea Llosa para el programa de streaming “La Capilla”, Arturo Chumbe abordó otra faceta de su carrera televisiva: su participación en el reality de baile “El Gran Show”, uno de los formatos más populares de la televisión peruana durante más de una década. Chumbe, quien fue coreógrafo destacado en el espacio conducido por Gisela Valcárcel en América Televisión, reveló que el sistema de votaciones iba mucho más allá del talento en la pista.

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El coreógrafo describió cómo, tras bambalinas, se tomaban decisiones que nunca llegaban al público. “Hay gente que te ayuda”, afirmó, aludiendo a la existencia de apoyos externos para favorecer a determinados concursantes. Chumbe relató que incluso alcaldes enviaban sobres con dinero destinados a la compra de tarjetas de votación, a cambio de que los artistas, posteriormente, respaldaran sus campañas políticas.

“A mí me ha llegado un sobre con dinero para que pueda comprar tarjetas para que votaran por mi equipo. Ahora ya lo puedo decir, pues ya pasaron diez años”, expresó Chumbe en la entrevista.
La conductora Gisela Valcárcel posa en el escenario de El Gran Show junto a Yahaira Plasencia, Melissa Paredes, Christian Domínguez y Arturo Chumbe. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Al ser consultado por Andrea Llosa sobre la posibilidad de manipulación directa de las votaciones por parte de la producción, Chumbe reconoció que existían mecanismos para intervenir en los resultados. “Si das rating, ellos se inventan todo para que tú te quedes”, aseguró. Como ejemplo, mencionó el caso de Melissa Paredes, quien fue salvada con un comodín oculto en el set tras haber perdido. “Detrás del asiento de la persona, vean que hay un cojín, comodín, salvada. Melissa”, recordó.

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El testimonio de Arturo Chumbe también aludió al caso de Yahaira Plasencia, quien ingresó a “El Gran Show” en medio de la polémica mediática derivada de su relación con el futbolista Jefferson Farfán. El escándalo, lejos de perjudicarla, la posicionó en el centro del programa, convirtiéndose en un ejemplo de cómo las controversias externas podían influir en el desarrollo y la atención del reality.

Las declaraciones de Chumbe abren una ventana al funcionamiento interno de dos de los programas más emblemáticos de la televisión peruana, revelando dinámicas ocultas que moldearon la experiencia tanto de los participantes como del público.

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