El ganador del partido entre Arsenal y Talleres de Remedios de Escalada, correspondiente a la fecha 30 de la B Metropolitana, se treparía a la punta del torneo junto a Excursionistas. A tres minutos del final, el mediocampista Pablo Cortizo había puesto en ventaja a los visitantes en Sarandí. Corría el minuto 95 y el defensor Alexis Payés, del local, salió a buscar la pelota ante Claudio Mosca, un histórico del ascenso que se formó, justamente, en el club de Sarandí. Al mediocampista ofensivo no le gustó nada la forma en la que su rival le quitó el balón. Y buscó revancha...

Lo que siguió fue una trifulca en la que estuvieron involucrados casi todos los futbolistas de ambos equipos. E incluso los cuerpos técnicos. “Fui a la pelota”, pareció decirle a Mosca al árbitro, Gastón Iglesias. Payés lo encaró. Mosca se lo sacó de encima con un empujón. Se dijeron de todo y el de Talleres la siguió con un intento de codazo. Estaba fuera de sí. Damián Pérez -otro histórico, con pasado incluso en primera división-, capitán de los del Viaducto, salió en defensa de su compañero Payés.

Mariano Del Col, de Arsenal, toma carrera para pegarle una piña de derecha a Eugenio Olivera, de Talleres de Remedios de EscaladaCaptura de Video

A esa altura, todo iba camino a desmadrarse. A medida que más jugadores se sumaban a la pelea, el árbitro Iglesias hacía lo que podía para separarlos. Y podía poco. Porque Mosca seguía sacado y lo rodeaban cada vez más futbolistas de Arsenal. Sus propios compañeros en el equipo de Escalada intentaban calmarlo, pero no lo conseguían. El tumulto cada vez era más grande.

Y la terminó ligando Eugenio Olivera, uno de los suplentes del equipo visitante. Mariano Del Col, lateral derecho de los del Viaducto, lo encontró con un derechazo al mentón, más propio de un boxeador que de un futbolista. Era una vendetta porque el de la T había intentado un “cortito” segundos antes. Para entonces, la trifulca tenía dos núcleos: en uno estaban el árbitro Iglesias y Mosca; en otro, Olivera y su agresor. El fútbol se había desnaturalizado y ya se habían cumplido los cinco minutos que había adicionado Iglesias.

Entonces, el árbitro sacó de su bolsillo la tarjeta roja y se la mostró a Mosca, que seguía fuera de sus cabales. Después de todo, el mediocampista ofensivo, que había ingresado en el minuto 79, había sido el iniciador de los incidentes. El exFerro y San Miguel, entre otros equipos, volvió sobre sus pasos con la intención de encarar -otra vez- a los jugadores del equipo rival. La mitad de la cancha, escenario del conflicto, tenía un racimo importante de protagonistas que se insultaban a la vista de todos. Y sin que ningún policía ni efectivo de seguridad privada pudiera poner paños fríos al asunto.

Así fue la pelea

Piñas en Arsenal y Talleres de Remedios de Escalada
Piñas en Arsenal y Talleres de Remedios de Escalada

A Mosca lo tuvieron que frenar entre varios compañeros para evitar que siguiera en la suya. Su compañero Cortizo, el autor del gol -que le daría los tres puntos a su equipo- lo mandó derechito a los vestuarios. Pero Mosca seguía y seguía. Al final, no hubo más sanciones disciplinarias e Iglesias marcó el final del partido. El público de Arsenal despidió a sus futbolistas con un concierto de silbidos. Pese a ser uno de los animadores del torneo, perdió fuelle en los últimos partidos. La derrota de este sábado lo dejó en el quinto puesto, a tres puntos de los líderes, Talleres de Remedios de Escalada y Excursionistas, que se medirán el próximo fin de semana en Timote y Castro con público del equipo del Bajo Belgrano. Luego de su tarjeta roja, Mosca lo verá desde afuera. Y lo más probable es que la sanción vaya más allá de este partido decisivo.