(BUENOS AIRES).- “le salió todo”, resumió Martín Arévalo sobre la decisión de Rodolfo Arruabarrena, después de que Boca venciera 3-1 a Central Córdoba en La Bombonera. El entrenador asumió el riesgo de presentar una formación alternativa antes de la revancha contra San Pablo por la Copa Sudamericana y obtuvo una respuesta que sostuvo tanto el resultado como el funcionamiento del equipo. La apuesta buscó cuidar a los titulares sin resignar los puntos del Clausura.
Arruabarrena hizo hasta nueve modificaciones respecto del equipo que había comenzado ante San Pablo. La rotación apuntó a preservar a los futbolistas que serán importantes el martes en el Morumbis, donde Boca defenderá la ventaja mínima del 1-0 conseguido en la Bombonera. El cuerpo técnico también buscó administrar las cargas y evitar inconvenientes físicos antes del cruce que puede llevar al equipo a las semifinales.
La formación alternativa no resintió el funcionamiento colectivo y le permitió a Arruabarrena mantener la competitividad mientras descansaban varios titulares. El equipo respondió con una actuación convincente, generó una diferencia de tres goles y cerró la noche con señales favorables para el entrenador. Central Córdoba descontó sobre el cierre por intermedio de Martín Cuitiño, pero el tanto no modificó el triunfo ni la evaluación positiva de la decisión.
Ángel Romero fue la figura del partido en su primera titularidad del semestre. El paraguayo marcó dos goles: uno al comienzo del encuentro y otro mediante un potente remate desde afuera del área. Su actuación le dio a Arruabarrena una alternativa ofensiva para una etapa en la que Boca necesita tener disponible a todo el plantel.
Enner Valencia también recibió una respuesta esperada durante la jornada. El ecuatoriano convirtió su primer gol con la camiseta de Boca después de un centro de Dylan Gorosito y apareció en el segundo palo para establecer el 2-0. Además del tanto, sumó minutos y mostró movimientos que lo vuelven a ubicar como una opción dentro de la competencia ofensiva.
El triunfo tuvo además impacto en las tablas. Boca llegó a 14 puntos y quedó quinto en la Zona A del Clausura, mientras que escaló al cuarto lugar de la tabla anual. Quedó a un punto de Vélez, que ocupa de manera parcial el último puesto de clasificación a la Copa Libertadores 2027; así, la rotación también aportó a los otros objetivos del equipo.
La próxima prueba será el martes en el Morumbis. Boca viajará a la revancha ante San Pablo con la ventaja mínima del 1-0 y deberá sostenerla para meterse en las semifinales de la Copa Sudamericana. Para Martín Arévalo, la decisión de Arruabarrena se resumió en que “le salió todo”: le permitió llegar a ese partido con tres puntos, buenas respuestas y descanso para varios de sus hombres importantes.