Insecto de color marrón sobre una rama de madera rodeada de hojas secas y musgo.

Los investigadores determinaron que el insecto era una hembra adulta de Hospesneotomae protracta, una especie del suroeste de Estados Unidos y del noroeste de México (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un hallazgo en un hotel de Lisboa, ocurrido en agosto del año pasado y analizado por investigadores de la Universidad de Delaware, permitió identificar el primer caso documentado en Europa de una vinchuca viva.

De acuerdo con la publicación en la revista Parasites and Vectors, el insecto fue encontrado por una pareja estadounidense en su habitación, en Portugal, antes de iniciar un crucero fluvial por el continente. La pareja capturó al ejemplar con un pañuelo después de verlo en la cabecera de la cama.

Al apretarlo, salió sangre roja brillante, una señal de que se había alimentado poco antes. La inquietud aumentó cuando una de las personas observó una mancha marrón oscura en el brazo y en un dedo, lo que llevó a preguntarse si había estado en contacto con ellos.

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Según explicó la nota publicada por Phys.org, más de la mitad de estas vinchucas transportan al parásito Trypanosoma cruzi, causante de la enfermedad de Chagas. Ese microorganismo no se transmite por la picadura, sino a través de las heces del animal, y puede derivar en problemas cardíacos de gravedad.

Mapa mundial con una zona roja en Norteamérica, la silueta de un insecto y una línea punteada trazada hacia Europa con la cifra de 8.000 kilómetros
El hallazgo en un hotel de Lisboa permitió identificar el primer caso documentado en Europa de una vinchuca viva (Gentileza, estudio Se encontró un chinche triatomino vivo, vector del Trypanosoma cruzi , repleto de sangre en una habitación de hotel de Lisboa: un hecho sin precedentes en Portugal y en Europa, publicado en Parasites and Vectors)

Cuando la pareja volvió a su casa en la costa este de Estados Unidos, llevó el espécimen muerto dentro de una caja de joyas y se comunicó con la entomóloga médica Jennifer K. Peterson para pedir su identificación. La investigadora relató que, cuando recibió el caso, dudó de inmediato de la procedencia del hallazgo.

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“Cuando me contactaron por primera vez, me mostré muy escéptica”, dijo la especialista. “Mi primera reacción fue: ‘¿Existe un Lisbon, Delaware? Porque no pueden estar refiriéndose a Lisboa, Portugal’”, añadió.

La investigadora y sus colegas determinaron que se trataba de una hembra adulta de Hospesneotomae protracta, una especie propia de regiones secas y desérticas del suroeste estadounidense y del noroeste mexicano.

El hecho abrió una pregunta central para los investigadores: cómo un insecto de ese entorno logró llegar hasta Portugal tras un trayecto de unas 5.000 millas, equivalentes a 8.000 kilómetros.

Entre las hipótesis planteadas figuran el transporte en cargamentos o el traslado involuntario en el equipaje de algún viajero. Además, Portugal importa cada año cientos de millones de dólares en productos agrícolas de Estados Unidos y recibe a más de 2 millones de turistas estadounidenses, lo que multiplica las posibles vías de llegada.

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Tres fotografías muestran un insecto oscuro en vistas dorsal, ventral y lateral junto a una escala de medición y montado en un alfiler
La vinchuca fue encontrada por una pareja estadounidense en su habitación antes de iniciar un crucero fluvial por Europa (Gentileza, estudio)

Seis semanas después del episodio, la pareja se sometió a pruebas para detectar anticuerpos de T. cruzi, lo que habría permitido establecer si hubo exposición al parásito. Los resultados fueron negativos, por lo que no se detectó infección y la preocupación sanitaria inmediata quedó despejada.

El propio insecto tampoco estaba infectado con el parásito que provoca la enfermedad de Chagas. Aun así, Peterson remarcó que el hallazgo mantiene relevancia médica porque muestra la capacidad de supervivencia de estos vectores durante viajes de larga distancia.

“Este caso demuestra que son lo suficientemente resistentes como para sobrevivir a ese viaje y luego continuar haciendo lo que biológicamente hacen, que básicamente es comer”, afirmó la investigadora.

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La especialista advirtió además que el riesgo no desaparece por completo con este suceso puntual, ya que “esta chinche besucona en particular no estaba infectada con T. cruzi, pero otras sí podrían estarlo”.

También subrayó que “lo que no queremos es que haya poblaciones de chinches besuconas en lugares donde no lo están. Porque una vez que se propagan, son muy difíciles de erradicar”.

Hallan en Portugal una vinchuca llegada desde América y evalúan el riesgo de Chagas
El caso abrió interrogantes sobre cómo la vinchuca recorrió unos 8.000 kilómetros hasta Portugal, con hipótesis ligadas al equipaje y al comercio internacional (Kathy F. Atkinson, Jennifer K. Peterson)

Lejos de limitarse a identificar el ejemplar, Peterson llevó el episodio a su curso de entomología médica de otoño de 2025 y lo convirtió en un trabajo colaborativo con estudiantes de grado y posgrado.

La docente les presentó los datos básicos del caso y les pidió que analizaran la biología del animal, buscaran antecedentes de otros ejemplares trasladados fuera de su zona habitual y evaluaran de qué manera pudo haber llegado a Europa. Luego reunió los aportes más sólidos para integrarlos en un solo estudio.

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“Escribir, la revisión por pares y la publicación son una parte fundamental del trabajo de un investigador”, señaló la profesora. “Como académicos universitarios, es nuestro sustento. Quería que los estudiantes experimentaran ese proceso de principio a fin”, explicó.

Entre quienes participaron estuvo Sarah Sharp, estudiante avanzada de ecología y conservación de insectos, quien dijo que antes de cursar la materia no conocía a las vinchucas. “Lo que más me impresionó fue el gran conocimiento que tenían las personas que encontraron el insecto”, afirmó la estudiante.

También intervino Hunt Kinnaird, graduado en ciencias ambientales y actual estudiante de maestría en entomología, que definió la experiencia como un “trabajo de detective digital”.

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Hallan en Portugal una vinchuca llegada desde América y evalúan el riesgo de Chagas
La enfermedad de Chagas está asociada al parásito Trypanosoma cruzi, que las vinchucas pueden transportar y transmitir a través de sus heces (Kathy F. Atkinson, Jennifer K. Peterson)

“Analicé el comercio mundial. Es fascinante que tanto el comercio internacional como los viajes humanos puedan trasladar un insecto miles de kilómetros más allá de su área de distribución natural”, explicó Kinnaird.

Para los investigadores, el caso de Lisboa muestra con claridad que un insecto puede recorrer grandes distancias fuera de su área natural mediante el comercio internacional o los desplazamientos humanos.

Un antecedente es el mosquito tigre, originario del sudeste asiático, llegó a Estados Unidos en la década de 1980 a través de un envío comercial y hoy está extendido en más de la mitad de los estados del país.

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Ese mosquito puede transportar patógenos que causan virus del Nilo Occidental, zika y otras enfermedades. En esa línea, Peterson sostuvo que cuando un ejemplar capaz de transmitir patógenos o parásitos sale de su rango habitual, pueden aparecer consecuencias médicas, sobre todo si logra poner huevos y formar una infestación.

Por eso, la investigadora expresó que espera que agentes de aduanas, patrullas fronterizas y otros responsables de monitorear plagas agrícolas se familiaricen más con las vinchucas. Este hallazgo funciona como una advertencia sobre la facilidad con la que algunos vectores pueden cruzar fronteras.