La decisión del Gobierno nacional de ampliar la capacidad de los bitrenes generó preocupación entre los trabajadores de Vialidad Nacional. Jorge Maturano, secretario general de la Asociación Gremial de Profesionales y Personal Superior de Vialidad Nacional, advirtió que la circulación de unidades de mayor porte por la red vial argentina podría aumentar los riesgos para quienes transitan por caminos que, según afirmó, presentan un marcado deterioro.
En diálogo con FM Santa María de las Misiones, el dirigente señaló que el principal problema no pasa únicamente por el peso de los vehículos, sino también por sus dimensiones. Explicó que las rutas del país fueron diseñadas bajo parámetros distintos a los que requieren los nuevos bitrenes, que pueden alcanzar hasta 30 metros de longitud.
“La preocupación más grave para toda la sociedad es la inseguridad y la posibilidad de incidentes y accidentes que esto va a traer”, expresó. En ese sentido, indicó que las intersecciones, curvas, puentes y demás obras de infraestructura no fueron proyectadas para el desplazamiento de este tipo de transporte.
Maturano recordó que las evaluaciones técnicas de Vialidad Nacional muestran un escenario complejo. “Según la evaluación de estado que se realiza todos los años, entre el 70 y el 75% de los caminos está en estado malo”, afirmó, al sostener que esa situación vuelve aún más delicada la incorporación de vehículos de mayor tamaño.
El dirigente explicó que en los países donde los bitrenes operan de manera habitual existen autopistas o rutas de cuatro carriles que permiten una circulación más segura. En cambio, consideró que gran parte de la red vial argentina, especialmente en la región del Litoral, no reúne esas condiciones.
Al referirse a Misiones, destacó que la provincia presenta características que elevan el nivel de complejidad. Mencionó la presencia de rutas sinuosas, pendientes y numerosos puentes, factores que, a su criterio, dificultarán el tránsito de formaciones de hasta 30 metros. “Es un grave problema que le estamos agregando a caminos que ya están complicados”, sostuvo.
Respecto del impacto sobre el pavimento, aclaró que el deterioro depende del cumplimiento de los límites de carga establecidos. Señaló que si los camiones circulan dentro de los valores permitidos, la situación se mantiene dentro de los parámetros previstos. Sin embargo, advirtió que el panorama cambia cuando existe sobrepeso, una práctica que, según indicó, requiere controles permanentes.

Sobre ese punto, cuestionó la falta de funcionamiento de las balanzas instaladas en distintas rutas nacionales. Explicó que la infraestructura existe, pero aseguró que no puede operar por la escasez de personal y de recursos destinados a esa tarea. “Prácticamente en ningún lugar del país están funcionando por una cuestión elemental, que son los recursos mínimos indispensables”, afirmó.
Maturano también cuestionó la política vial de la administración nacional. Sostuvo que los distritos de Vialidad cuentan con cada vez menos trabajadores y con escasas posibilidades de ejecutar tareas de conservación. “La triste realidad se demuestra con el estado de los caminos y con las posibilidades que tienen los distritos para hacer las tareas mínimas indispensables”, señaló.
En otro tramo de la entrevista recordó que el gremio presentó una denuncia ante la Justicia para que se investigue el destino de los recursos provenientes del impuesto a los combustibles, que por ley financian, entre otros fondos, a Vialidad Nacional. Según indicó, hasta el momento no obtuvieron respuestas sobre el manejo de esos recursos.
