Una mano enguantada esparce polvo blanco sobre un colchón junto a un cuenco, botella rociadora y cuchara. Un círculo amplía ácaros del polvo en tela.

Ácaros del polvo que viven en los colchones y la ropa de cama: eliminalos con esta mezclas natural de bicarbonato (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los ácaros del polvo son microorganismos que viven en colchones, almohadas y ropa de cama. Se alimentan de restos de piel y escamas humanas. Habitan en ambientes húmedos y cálidos. No se ven a simple vista.

Estos animales, invisibles a simple vista, se alimentan de escamas de piel humana y fragmentos orgánicos, y su presencia es constante en la mayoría de los hogares mexicanos.

La acumulación de ácaros puede representar un riesgo para la salud respiratoria, especialmente en personas con asma o alergias, ya que sus desechos y cuerpos descompuestos pueden provocar síntomas como estornudos, congestión nasal o comezón en los ojos, según la información proporcionada por la Secretaría de Salud.

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Ácaros: riesgo para la salud
(Gilles San Martín/Wikimedia Commons)
Ácaros: riesgo para la salud (Gilles San Martín/Wikimedia Commons)

Paso a paso para aplicar bicarbonato:

  1. Quitar sábanas, cobijas y fundas del colchón.
  2. Aspirar el colchón completo, enfocándose en costuras y bordes.
  3. Espolvorear una capa ligera y uniforme de bicarbonato de sodio sobre la superficie.
  4. Dejar reposar entre 1 y 4 horas para neutralizar humedad y olores.
  5. Aspirar de nuevo todo el colchón para retirar el bicarbonato.
  6. Dejar el colchón ventilándose antes de volver a poner la ropa de cama limpia.

Recomendaciones adicionales:

La imagen dividida muestra ácaros del polvo y sus huevos sobre fibras de tela. Una sección presenta ácaros de color crema y huevos; la otra, ácaros blancos sobre hilos.
¿Por qué los ácaros están en la cama y ropa? (Imagen Ilustrativa Infobae)

El procedimiento casero para combatir los ácaros en el colchón utiliza bicarbonato de sodio como agente de limpieza, junto con materiales cotidianos como una aspiradora, vinagre blanco, paños limpios y, si se desea, hojas de laurel.

El método consiste en retirar la ropa de cama, espolvorear una capa uniforme de bicarbonato sobre toda la superficie del colchón y dejarlo actuar entre una y cuatro horas. El bicarbonato absorbe la humedad, neutraliza olores y facilita la remoción de residuos orgánicos y polvo.

Después del tiempo de reposo, se recomienda aspirar el colchón a conciencia, poniendo especial atención en costuras, bordes y pliegues, donde suelen acumularse restos de ácaros. En caso de no tener aspiradora, una franela húmeda puede ayudar a retirar el polvo. Para potenciar el efecto, algunas personas agregan hojas de laurel trituradas al bicarbonato, aprovechando su capacidad repelente.

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Si bien el uso de bicarbonato y la aspiradora ayudan a reducir la suciedad superficial y refrescan el colchón, estos métodos no eliminan completamente los ácaros instalados en el interior de la espuma o el relleno. La limpieza periódica, el control de la humedad y el lavado frecuente de la ropa de cama en agua caliente siguen siendo las medidas más efectivas para reducir la exposición a estos organismos.