Me gusta ver a Sam Worthington de vez en cuando en pantalla. En Avatar, con tanto maquillaje digital, casi se nos olvida cómo es el actor estadounidense que, la verdad, no está teniendo del todo la progresión que un éxito descomunal como el de las películas de ciencia ficción le presupone, más aún teniendo en cuenta que su compañera de reparto, Zoe Saldaña, sí ha logrado firmar más éxitos fuera de Pandora. Pero, de vez en cuando, sí nos deja alguna propuesta reseñable, como Te encontraré, de Netflix.
Este thriller, con dosis de acción y más giros de guion que una peonza, está basado en la novela homónima de Harlan Coben, un autor cuyas adaptaciones se han convertido casi en un sello reconocible dentro del género. Sus historias suelen apoyarse en un misterio inicial, casi siempre una desaparición, que actúa como detonante para una cadena de secretos, sospechas y revelaciones que envuelven a todos los personajes. En esta nueva versión, la fórmula vuelve a funcionar: cada capítulo abre una puerta distinta, cada personaje guarda algo y la trama avanza con ese ritmo enrevesado que hace que millones de espectadores, una vez le dan al play no pueden parar hasta acabarla.
Lo digo muy en serio: me la vi en dos tardes este fin de semana. Tampoco es que fuera muy larga, ocho capítulos que rara vez superan los 40 minutos de metraje, y, desde luego, no pretende ser algo del calibre de True Detective, Fargo ni nada que se le pueda parecer. Pero la mezcla funciona: investigación policial, un padre y una hija jugándose el pellejo y la placa por hacer lo que consideran correcto, y un protagonista que no duda en convertirse en el hombre más buscado del país, huyendo de la cárcel y recorriendo kilómetros de carretera para demostrar su inocencia y encontrar a su hijo, al que todos daban por brutalmente asesinado, con la única ayuda de su cuñada. Esa combinación de urgencia, drama familiar y persecución constante engancha más de lo que piensas.
Si le perdonas sus giros demasiados artificiosos...
Por supuesto, una vez te la acabas, tienes la sensación de haber sido un poco engañado: hay personajes que abusan del "idiot plot", ese recurso narrativo en el que la gente toma decisiones absurdas únicamente para justificar que la trama avance por un camino u otro. También hay un uso constante de pistas que parecen cruciales en el momento, pero que luego se revelan como detalles menores, casi anecdóticos, sin peso real en la historia. Aun así, aquí lo que cuenta es el viaje, y ese viaje está lleno de acción, tensión y emoción a partes iguales. La serie juega con esa adrenalina continua que te mantiene pegado a la pantalla incluso cuando sabes que algunos giros son demasiados artificiosos.
Pero, como siempre suelo decir en estos temas, no tienes por qué fiarte de mi opinión, sino de la del resto de personas. Actualmente, en Filmaffinity cuenta con un 6,1/10 de valoración media, una nota moderada pero suficiente para indicar que la serie cumple con lo que promete. Lo más llamativo, sin embargo, es su éxito en Netflix: tal y como señalan los compañeros de Espinof, la serie ha sido vista ya más de 85 millones de veces y sigue sumando. Estamos en su cuarta semana de emisión y todavía se encuentra como el programa número uno en audiencia de la plataforma en medio mundo, incluido nuestro país, España. Algo tendrá el agua cuando la bendicen, ¿no creéis vosotros?
En 3DJuegos | Da igual que no sea fiel ni al mito ni a la historia. Ya he visto La Odisea de Nolan y es el espectáculo más colosal del año
En 3DJuegos | Si nunca te conformas con solo ver una película o una serie, Sofá y Palomitas es tu nueva comunidad en 3DJuegos