La candidata a la Alcaldía de Guayaquil Fiorella María Ycaza Saman no figura en el caso Goleada únicamente por ser la esposa del alcalde de Guayaquil, Aquiles Alvarez. Su nombre llegó al expediente por su participación directa en Inmobiliaria Fiorema S. A., una compañía en la que fue accionista y representante legal y que, de acuerdo con la tesis de la Fiscalía, habría formado parte de operaciones de estratificación e integración de recursos que son investigadas por presunto lavado de activos.

Fiorema se inició con $ 800 de capital, registró alrededor de $ 5 millones en movimientos bajo análisis y reportó apenas $ 45.711,10 en ingresos en 2024.

La Fiscalía sostiene que el vínculo conyugal con Alvarez es relevante porque, además de su participación empresarial, Ycaza habría sido beneficiaria de recursos y bienes relacionados con las compañías investigadas. Actualmente mantiene medidas cautelares de presentación periódica y prohibición de salida del país dentro de un proceso que se encuentra en la etapa de evaluación y preparatoria de juicio y que todavía debe continuar.

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Ycaza fue vinculada al caso el 29 de mayo de 2026 junto con su suegra, Gioconda Henriques, y sus primos políticos Fernando y Andrés Viteri. La Fiscalía incorporó además a nueve compañías al proceso. En total, Goleada investiga a 17 personas naturales y nueve personas jurídicas por presunto lavado de activos.

Fiorema, el punto central con Ycaza

El principal elemento que conecta a Ycaza con la investigación es Inmobiliaria Fiorema, una empresa que inició operaciones con un capital registrado de apenas $ 800. Según la información de la Superintendencia de Compañías incorporada al expediente, Ycaza fue accionista directa y titular del 25 % de las acciones de la empresa. Además, ejerció como gerente general desde el 28 de noviembre de 2019 hasta el 2 de junio de 2023 y posteriormente fue presidenta hasta el 19 de julio de 2024.

Ese último cargo tenía un peso particular dentro de la compañía. El estatuto de Fiorema establecía que su presidente ejercía la representación legal, judicial y extrajudicial de manera individual, y tenía facultades para administrar los negocios, celebrar contratos y manejar los fondos y cuentas bancarias de la empresa.

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Es decir, durante el periodo que interesa a la investigación, Ycaza no era solamente una accionista de Fiorema: también tenía capacidad formal para representarla y ejecutar operaciones en nombre de la compañía.

Una de esas operaciones ocurrió en 2024. El 8 de mayo, como representante de Fiorema, suscribió la compra de un departamento en el edificio Blue Bay Tower Uno, en isla Mocolí, por $ 304.000. El 25 de junio hizo lo mismo con otro departamento en Blue Bay Tower Dos, por $ 335.000. En conjunto, ambas adquisiciones sumaron $ 639.000.

Pero la operación de mayor dimensión fue la que se concretó el 1 de julio de 2024. Ycaza firmó, en representación de Fiorema, una promesa de compraventa de la gasolinera Petroquil, ubicada en Guayaquil, por $ 4,2 millones. Al momento de firmar se entregó un millón de dólares como parte de la operación.

Ese millón fue pagado mediante un cheque de la cuenta de Fiorema, firmado por la propia Ycaza. De acuerdo con la información bancaria incorporada al expediente, ese dinero había sido fondeado por Aquiles Alvarez el 27 de junio de 2024.

El origen del dinero es uno de los puntos que la Fiscalía considera relevantes para sostener su hipótesis.

Entre marzo y junio de 2024, Fiorema recibió recursos de distintas personas y empresas. Entre ellos constan $ 120.000 entregados por Ycaza, $ 320.000 provenientes de Terminal Naviero Petrolero Ternape Petroleum, $ 135.000 de Comercializadora de Combustibles Corpalubri y $ 1 millón entregado por Alvarez.

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Ternape y Corpalubri también aparecen dentro del caso Goleada y están relacionadas con la investigación sobre una presunta estructura empresarial vinculada con la comercialización irregular de combustibles.

Para los investigadores, esos movimientos son relevantes porque los recursos provenientes de Ternape y Corpalubri habrían permitido a Fiorema realizar las adquisiciones suscritas por Ycaza. El expediente sostiene que la empresa no habría podido concretar esas compras sin recibir esos recursos.

La Fiscalía sostiene además que Ycaza “no podía desconocer” el origen de parte de esos recursos debido a su ejercicio activo y personal de la representación de Fiorema. Esta es una de las conclusiones de la acusación que deberán ser discutidas y probadas dentro del proceso.

Un desfase bajo análisis

Otro elemento incorporado al expediente es el perfil tributario de Fiorema. Según información del Servicio de Rentas Internas, la empresa registró $ 45.711,10 de ingresos en 2024 y $ 19.600 en 2023. No aparecen registros de ingresos por régimen general para 2020, 2021 y 2022.

Frente a esas cifras, la Fiscalía analiza operaciones que en 2024 alcanzaron alrededor de $ 4,839 millones, si se consideran la compra de los dos departamentos y la promesa de adquisición de la gasolinera.

En el expediente también se refiere que Fiorema movilizó alrededor de $ 5 millones en compras de propiedades, pagos operativos y otras entradas de efectivo. De ese monto, $ 2,6 millones constan como “otras entradas de efectivo” y $ 1,69 millones corresponden a adquisición de activos fijos y propiedades, mientras que las ventas reportadas fueron de apenas $ 45.000.

Para los investigadores, ese contraste debe ser explicado para determinar cómo se financiaron las operaciones de Fiorema y cuál fue el origen de los recursos utilizados.

La conexión con las empresas de combustibles

La relación empresarial de Ycaza tampoco se limita a Fiorema. Según los documentos incorporados al expediente, estuvo afiliada al IESS como empleada de Ternape Petroleum y Corpalubri, con un sueldo mensual de $ 8.000 en cada una entre agosto de 2024 y agosto de 2025. Los registros también la identifican como empleada de esas compañías en distintos años anteriores.

Para la Fiscalía, esto refuerza la conexión de Ycaza con empresas que forman parte del entramado investigado. La institución sostiene que ella, junto con Alvarez, era accionista y administradora de una de las empresas en las que se habrían realizado actos de estratificación e integración.

Ycaza dejó la representación legal de Fiorema el 19 de julio de 2024. Doce días después, el 31 de julio, su suegra Gioconda Henriques pasó a constar como única accionista de la compañía.

De procesada a candidata

La incursión de Ycaza en espacios públicos no comenzó con su candidatura política. En 2009 participó sin éxito como candidata a reina de Guayaquil, una etapa previa a su actividad empresarial y a su actual postulación para ocupar la Alcaldía de la ciudad. En los últimos días se han viralizado videos de su participación en el certamen de belleza.

En agosto de 2026, su nombre volvió a aparecer en la escena pública, esta vez como candidata a la Alcaldía de Guayaquil por el Partido Socialista Ecuatoriano. La candidatura quedó en firme tras no registrarse objeciones dentro del plazo establecido.

Con esa calificación se activó para Ycaza la protección electoral prevista en el artículo 108 del Código de la Democracia, que impide procesar penalmente a los candidatos desde la calificación hasta la proclamación de resultados, salvo las excepciones establecidas en la norma.

La situación no determina su responsabilidad ni su inocencia: esa discusión queda pendiente en el proceso judicial.

(I)