Publicado 01/09/2026 - 8:24 CEST•última actualización 8:37

La inundación en el Gran Cañón ha dejado dos muertos y una persona desaparecida, después de que los guardas del parque lograran contactar con más de una docena de personas que inicialmente figuraban como desaparecidas.

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Un aguacero monzónico que azotó la vertiente norte del Gran Cañón desató el sábado torrentes de agua, rocas y escombros en una popular ruta de senderismo. La riada arrasó las zonas de acampada del Bright Angel Canyon y los alrededores del histórico Phantom Ranch.

Los cuerpos de dos hombres que murieron en la inundación repentina fueron recuperados cuando los equipos de búsqueda y rescate accedieron a la zona. Inicialmente se temía que muchas más personas hubieran sido arrastradas por la riada en uno de los lugares turísticos más concurridos y espectaculares de Estados Unidos.

Pero a última hora del lunes, Dave Black, del Servicio de Parques Nacionales, señaló que casi todas las personas que se sabía que estaban en el cañón habían sido ya localizadas. "Hay una persona de la que no tenemos noticias en este momento", dijo a los periodistas en Grand Canyon Village, Arizona.

Black indicó que 82 personas fueron rescatadas entre el sábado y el domingo, después de que se pusiera en marcha una amplia operación. Los guardas revisaron el sistema de permisos de acampada del parque para determinar quién podía encontrarse allí cuando se produjo la catástrofe.

"Han cotejado permisos, matrículas, cualquier información disponible y han hablado con los familiares para asegurarse de que habían salido", explicó. Los esfuerzos de rescate se vieron dificultados el lunes por nuevas lluvias intensas en la región, un fenómeno habitual durante la estación del monzón que con frecuencia provoca inundaciones repentinas en Arizona, especialmente en los numerosos arroyos, barrancos y cauces secos que caracterizan su paisaje árido.

Black señaló que la mejora del tiempo prevista para el martes ayudaría en la búsqueda de la única persona que sigue desaparecida, así como de posibles excursionistas de un solo día que pudieran haberse visto sorprendidos por la riada. Los excursionistas de día no necesitan permiso para estar en el cañón.

"Seguimos buscando de forma activa, mantenemos absolutamente la esperanza de que esa persona siga viva", afirmó Black.

Daños en tuberías y pasarelas peatonales

La inundación dañó o destruyó el 40% de la Transcanyon Waterline, una tubería de agua clave que abastece el Parque Nacional del Gran Cañón, informó el Servicio de Parques Nacionales el lunes. El organismo anunció restricciones de agua en su zona más visitada y prohibió las hogueras y los fuegos de leña o carbón en las áreas donde la falta de agua podría dificultar las labores de extinción.

La tubería, de 20 kilómetros de longitud, va desde el manantial Roaring Springs, en el borde norte, hasta el borde sur y suministra agua potable y para la extinción de incendios, según la página web del parque. La inundación también provocó "impactos significativos en las infraestructuras", destruyó pasarelas peatonales e impidió que los senderistas cruzaran el arroyo Bright Angel Creek, añadió el Servicio de Parques Nacionales.

El Gran Cañón permaneció abierto a las visitas pese a la tragedia. El lunes, decenas de personas, muchas de ellas turistas extranjeros, se resguardaban bajo paraguas o llevaban chubasqueros mientras se situaban en el borde sur para hacerse selfis y esforzarse por distinguir el río Colorado en el fondo.

Los senderos que descienden al interior del cañón desde el borde sur también eran transitables, pero el personal advertía de los peligros potenciales, con chubascos súbitos posibles en cualquier momento.

El descenso hacia las entrañas salvajes del cañón desde uno de los puntos de partida más populares lleva a muchos visitantes alrededor de cuatro horas, explicó un miembro del personal, mientras que el regreso puede añadir otras seis.

Las inundaciones repentinas son habituales en el norte de Arizona, ya que los entornos áridos y con escasa vegetación tienen poca capacidad para absorber la lluvia, recuerda la página web del parque, que insta a los visitantes a extremar la precaución entre julio y mediados de septiembre.

Fuentes adicionales • AFP